De los seis fines de la educación establecidos en el artículo 55 de nuestra Constitución, el primero expresa: “Lograr el desarrollo integral de la personalidad en su dimensión espiritual, moral y social” y el segundo inciso del artículo 60 imperativamente nos dice: “En todos los centros docentes, públicos o privados, civiles o militares, será obligatoria la enseñanza de la historia nacional, el civismo, la moral, la Constitución de la República, los derechos humanos y la conservación de los recursos naturales”. Estas dos ponencias constitucionales ¿se estarán cumpliendo? Dada la polémica sobre leer o no la Biblia, proporcionamos nuestras opiniones: 1) Que es de imperiosa necesidad sembrar en nuestros hogares esas tres dimensiones, impulsándolos a realizar la oración en familia y continuarla en la escuela. 2) Establecer la obligatoriedad de la enseñanza de los valores morales, cívicos de urbanidad, para que las nuevas generaciones se aparten de todas las plagas sociales causantes de la tormenta criminal que azota a nuestra querida nación. Hacemos un llamado para reflexionar, en estas próximas vacaciones, en honor de nuestro patrono el Salvador del Mundo.