Esto se debe a que nuestra sociedad es aún “discapacitante” y por ende, las personas catalogadas “con discapacidad” y en el caso específico de las personas sordas padecen de discriminación por las lenguas que signan, y no son educadas en un verdadero bilingüismo, ya que no dominan el español correctamente como segunda lengua y la lengua de señas salvadoreña, aún se encuentra muy joven, falta camino para desarrollarse y ser fortalecida, a pesar de ser un bien cultural declarado.

Seguimos sin saber cuántas personas sordas existen en nuestro país, no hay acceso a la información y a las comunicaciones, en los duicentros no hay intérpretes, ni hay carreras técnicas para intérpretes de lenguas de señas, ni se tiene el material idóneo y necesario, no hay adaptaciones curriculares en las clases para quienes deciden estudiar en colegios y universidades regulares, no hay lectura fácil en exámenes ni en la PAES, no se reconoce que existe la Lengua de Señas Americanas signándose en el país y que aún falta mucho por hacer en materia de inserción laboral y social, por este sector.

Durante esta gestión gubernamental, la organización Fundación Manos Mágicas entregó el documento “Para una política estatal incluyente e integradora de personas con limitaciones físicas en una sociedad no discapacitante” al presidente de la Asamblea Legislativa, al procurador para la Defensa de los Derechos Humanos y al presidente de la República, con la intención de sensibilizarlos y exponerles las necesidades del sector en materia de derechos humanos, y también ha participado en diversas mesas de trabajo.

Algo hemos logrado, si vemos ahora la Asamblea Legislativa, gracias a gestiones del diputado David Reyes, cuenta con personas intérpretes de lengua de señas en todas las sesiones transmitidas por televisión, la Procuraduría ha contratado a intérpretes y conformó un departamento especial para la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, el señor presidente de la República y la secretaria de Inclusión Social tienen contratados intérpretes de lengua de señas salvadoreñas reconocidos por Fundación Manos Mágicas para eventos de realce y otras actividades. Y el señor arzobispo se ha vuelto accesible a la comunidad sorda, en todas sus conferencias y misas, ya contrató a un intérprete.

Se han abierto comunidades de sordos en la parroquia La Resurrección, con monseñor Urrutia, también se interpreta la misa los domingos y participan en los retiros. Las iglesias evangélicas y los testigos de Jehová también trabajan por el sector, brindando consejerías, evangelizándolos y enseñando lenguas de señas.

Pero sabemos, que aún falta muchísimo por hacer, no solo en materia educativa, sino en lo laboral y seguridad social. Hay personas graduadas de licenciaturas trabajando en cualquier oficio, docentes sordos que no han sido contratados en las escuelas nacionales de sordos, a pesar de haber presentado currículums, padres y madres que no son ayudados a pagar sus intérpretes, por el hecho de asistir a centros educativos privados.

Este último domingo de septiembre se celebró el Día Internacional de las Personas Sordas. Esta comunidad ha mostrado su talento, pero el camino no termina acá. Vienen otras generaciones de sordos y ustedes son su modelo a seguir. ¡Ánimo, les invito a continuar fuertes en esta lucha por hacer valer los derechos humanos de todas las personas sin exclusión! ¡Felicidades!