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Seguimos a la espera

Allí está el puerto de La Unión, inaugurado al inicio de esta administración, cuestionado por especialistas y no especialistas; allí está a la espera de un inteligente y mejor destino.

Escrito por Sandra de Barraza
Viernes, 27 enero 2012 00:00
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srebarraza@gmail.com

En nuestro pequeño territorio se tiene un caso de estudio que merece reflexión, apropiación y rectificación. Es una millonaria inversión en construcción de infraestructura que decora el océano Pacífico y que cada día sale más cara porque la moneda con la que se financió se aprecia. Allí está el puerto de La Unión, inaugurado al inicio de esta administración, cuestionado por muchos especialistas y no especialistas; allí está a la espera de un inteligente y mejor destino. Lo que se dijo ahora no es. Lo que se quiso quieren que no sea. Para lo que se construyó dicen que ya no es porque cambió el entorno. Y la tragedia es que lo tenemos que pagar.

Mientras estamos a la espera de conocer el destino de esta millonaria inversión en el golfo de Fonseca, en Honduras se han creado dos sociedades: la Sociedad de Puertos Marítimos y la Sociedad Operaciones Portuarias de Honduras. Cualquiera entiende que el Gobierno de ese país vecino reconoce que la institucionalidad que históricamente han manejado los puertos se agotó y que para mantenerse en el mapa del comercio internacional se tiene que innovar y renovar el marco institucional. El Gobierno de ese país vecino parece tomar en serio el significado y la utilidad de los puertos y sigue generando debate nacional.

Honduras tiene cinco puertos, cuatro están en el océano Atlántico. Puerto Cortés destaca por el movimiento de carga que maneja. Puerto de Castilla dinamiza el turismo en la bahía de Trujillo. Puerto La Ceiba es el recurso para la comercialización de productos agrícolas y para el turismo entre esta ciudad y la isla de Roatán. Roatán tiene su puerto especializado en la atención de buques turísticos procedentes de Europa y Estados Unidos. En el Pacífico, en la ciudad de Choluteca, tiene un pequeño puerto especializado en granel, el puerto San Lorenzo.

Quien ha tenido oportunidad de viajar al norte de Honduras reconoce el dinamismo comercial y de servicios por el manejo de carga entre Honduras, Guatemala y Nicaragua. Reconoce también la planificación y el ordenamiento urbano que ha generado ambientes atractivos al turista. En el sur, el entorno del puerto San Lorenzo refleja el resultado de un proceso de ordenamiento efectivo. En Honduras, las ciudades principales tienen puertos importantes. La carga llega y se traslada a otros mercados. Hay inversión y empleo. A los puertos, la gente llega y vuelve a llegar. Hay servicios y espacios atractivos, limpios y seguros para atender al turista. Los índices de violencia no son excusa. Los gobiernos municipales no son obstáculo; al contrario, no tienen millonarias transferencias del gobierno central pero se benefician de la carga movilizada y las utilidades generadas en los puertos.

En el frente de playa de nuestro país tenemos cinco puertos, el mismo número que tiene el país vecino: el puerto de Acajutla, el puerto de La Libertad, el puerto El Triunfo, el puerto Corsain y el puerto de La Unión. Uno tiene movimiento de carga, el puerto de Acajutla. Otro inspira decisiones y acciones efectivas del gobierno central y local para dinamizar el turismo, el puerto de La Libertad. Otro es un monumento al fracaso de la industria camaronera y recuerdo de “luchas laborales” de sindicatos que poco entienden de mercados y menos de la dinámica de la inversión y la rentabilidad de proyectos, el puerto El Triunfo. El puerto Corsain está en manos de la Corporación Salvadoreña de Inversiones, presta servicios de reparación a embarcaciones pesqueras. Y el último y más caro está allí en un entorno de suciedad y falta de planificación.

¿Corsain? Existe desde 1982. Su ley orgánica dice que es el “instrumento para promover y desarrollar empresas dedicadas a la industria (manufactura, agroindustria, minería, industrialización de productos del mar) y las que tienen la finalidad de promover el turismo. Tiene coinversiones en INSINCA y en cinco ingenios azucareros. Tiene inversiones en el puerto Corsain y en una fábrica de hielo en La Tiendona.

¿CEPA? Existe desde 1965. Su ley orgánica dice que tiene a su cargo “la administración, explotación, dirección y ejecución de las operaciones portuarias de todas las instalaciones de los puertos de la República, no sujetos a régimen especial, así como la custodia, manejo y almacenamiento de mercadería de exportación e importación”.

¿Es oportuno repensar las atribuciones institucionales? Ojalá.

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