Por lo que se ve, el electorado seguirá apostándole a los equilibrios
Estamos a un paso de conocer lo que saldrá de las urnas. Eso nos mostrará en buena medida el panorama político que se puede esperar en el inmediato futuro. Estas elecciones, pues, serán un hito...
Escrito por EditorialJueves, 23 febrero 2012 00:00
Estamos a muy pocos días de las elecciones legislativas y municipales del 11 de marzo. Los sondeos de opinión ciudadana sobre lo que dirá la voluntad popular en las urnas han venido haciéndose presentes, y la mayoría de ellos parecen apuntarle a la reproducción básica del esquema de fuerzas que se ha venido dando en el pasado. Es lo que resulta de la encuesta LPG Datos, de estos días. Dos partidos muy por encima de los otros, que tienen en todo caso una importante función complementaria. Es en este último campo donde aún es difícil saber cómo será el resultado final, porque nuestro sistema de residuos es bastante artificioso y está lleno de pequeñas trampas.
La campaña se ha desarrollado esta vez en forma que no ha sido la usual en el pasado, sobre todo en el caso de elecciones de la naturaleza de la actual, en la que no se decide la conducción principal del país. Dos hechos son evidentes al respecto: los candidatos hacen campaña personalizada, movidos sin duda por la modalidad de voto por rostro; y las ofertas electorales tienden a proyectarse con carácter nacional. Estos datos, que deben ser debidamente analizados en cuanto se defina la contienda, indican, de entrada, que nuestra dinámica democrática va evolucionando, lo cual es una buena noticia para el proceso en general.
Cuando decimos que todos los indicios apuntan a que el electorado reiterará esta vez su tendencia sostenida a generar balances de fuerzas, en vez de predominio de alguna fuerza en particular, estamos señalando un comportamiento ciudadano que ha sido altamente positivo para la estabilidad del país en su ruta de desarrollo. Así se va desdramatizando progresivamente la competencia política, con lo cual todos tienen que llegar a entender –aunque siempre les cueste hacerlo– que en la democracia ganar y perder son situaciones relativas, propias de cada momento, y no sentencias definitivas para la permanencia o para la desaparición.
Si las previsiones sobre la composición de la nueva Asamblea Legislativa que tomará posesión el próximo 1 de mayo se cumplen, es de esperar que la batalla por las presidenciales se anticipe aún más que en ocasiones anteriores. Recuérdese que, respecto de las presidenciales de 2009, los candidatos comenzaron a aparecer a finales de 2007. Dentro de ese cálculo estratégico, los primeros nombres formales estarían apareciendo en el último tramo de este año; es decir, dentro de unos seis meses. Los tiempos políticos y electorales, pues, se acortan cada vez más, con todas las implicaciones que eso trae consigo, en positivo y en negativo.
Por otra parte, el hecho de que se conserven los equilibrios conocidos en la correlación de fuerzas legislativas, si es que eso se da, debería mover voluntades políticas en una línea de entendimientos mucho más coherente que la que ha venido imperando en los tiempos más recientes. La tentación de buscar componendas con partidos menores para ajustar votos no va a desaparecer, porque es lo más cómodo para la manejabilidad del día a día; pero lo importante y visionario sería ir construyendo una verdadera gobernabilidad, que no se logra con mayorías armadas con base en arreglos sospechosos, sino con auténtica voluntad de nación.
Estamos a un paso de conocer lo que saldrá de las urnas. Eso nos mostrará en buena medida el panorama político que se puede esperar en el inmediato futuro. Estas elecciones, pues, serán un hito, en cualquier sentido que vengan los resultados.
Estimados lectores
LA PRENSA GRÁFICA mantiene desde hace un tiempo la disposición de dejar sus canales de comunicación abiertos para que ustedes puedan expresarse libremente sobre cualquier tema publicado en nuestras plataformas digitales. Sin embargo, hemos leído comentarios bastante ofensivos hacia los personajes que generan noticia en nuestro país, así como discusiones bastante negativas que contradicen el sentido de la libre expresión.
Por ello, les invitamos a hacer buen uso de este espacio generando discusiones sanas y con respeto. Advertimos que al detectar ofensas o calumnias nos vemos en la obligación de borrar los mensajes. Queremos mantener este espacio abierto, ayúdenos a que no haya un uso abusivo de este.
Usted puede ayudarnos a mantener este espacio abierto marcando un comentario ofensivo con la
que aparece al poner el cursor sobre el comentario.














Subir


