Hoy comento uno de esos casos: cómo los economistas están sacando de su letargo de más de un siglo a equipos de fútbol (lo mismo está ocurriendo con el béisbol y el básquetbol). Ahora que la Eurocopa es la ocasión para destacar algunos de los hallazgos que los economistas deportivos (nueva especialidad) han encontrado después de analizar las estadísticas de casi 30,000 juegos desde 1872 a la actualidad.
Primero, los países europeos que casi siempre ganan la Eurocopa (o el campeonato mundial cuando Europa lo ha logrado) han sido Alemania, Francia, Italia, Holanda o Bélgica (cinco de los seis que fundaron lo que hoy es la Unión Europea, si se quita al minúsculo Luxemburgo, y que además están en el centro de Europa). Ahora habría que agregar a España (ya no pertenece a la periferia), pero los economistas también han encontrado por qué equipos como el de Inglaterra jamás logran ganar (con la remota excepción de 1966). Según esto, las probabilidades en 2012 estarían a favor de Alemania, Francia, Italia o España.
Segundo, los penaltis, contrario a lo que casi todos creen, no hacen ninguna diferencia en el largo plazo. Esto parece paradógico, pues un penalti es determinante en casi todo partido. La razón es muy simple: los equipos que se benefician de los penaltis son aquellos que tienden a dominar a su adversario en el terreno de juego (por algo el penalti tiene lugar en la zona de defensa del equipo contrario). En otras palabras, sus probabilidades de ganar siempre serían mayores.
Tercero, los equipos incurren en dos grandes errores cuando contratan a sus entrenadores: se inclinan por exjugadores famosos y toman las decisiones en unas pocas semanas. No hay relación entre ser buen jugador y ser buen entrenador y, además, los buenos jugadores creen que lo saben todo y no abren su mente a las nuevas ideas. Los entrenadores jamás deberían escogerse en unas pocas semanas; las multinacionales contratan headhunters y se toman varios meses para contratar a sus gerentes.
Cuarto, las compras de futbolistas por cifras altísimas es un gigantesco error.
Se compra caro a un jugador defectuoso (muchos jugadores caros ya pasaron su pico), cuando habría que actuar como el Olympique Lyon, que pasó de ser un equipo mediocre a ganar varias copas en Francia: ellos compran barato jugadores de calidad, es decir, buenos jugadores de poco más de 20 años.
Por cierto, los economistas también han encontrado algo sorprendente: el pico de los futbolistas no ocurre al inicio de los 30 años, sino alrededor de los 27 (los defensas y los porteros tardan un poco más), y que la variable que más influyente son los salarios: a mejores salarios, mejores equipos.
Y alguien se preguntará: ¿por qué los economistas se preocupan por el fútbol cuando la zona euro se desploma y la economía mundial amaga con caer en recesión? Así son los economistas
¡Bromas! La mayoría sí está analizando esos temas enjundiosos, pero algunos prefieren dedicarse a entelequias, cual si fueran diletantes, y todo porque están acostumbrados a trabajar con miles de números, a los cuales torturan hasta que logran que estos les confiesen sus verdades. He ahí por qué son los vikingos modernos.
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*Tiene un Ph.D. y un M.Sc. por el Queen Mary and Westfield College de la Universidad de Londres.