Las perspectivas para El Salvador sugieren un crecimiento entre 0%-1% en 2012, como lo dijera recientemente Carlos Acevedo, presidente del BCR, quien sustentó esta posición en la posibilidad de que la crisis en la Unión Europea se agudizara. Lamentablemente, las perspectivas en la UE son aún muy críticas, al tiempo que los indicadores económicos salvadoreños revelan un panorama desalentador.

En este contexto, Fitch Ratings revisó la calificación de la deuda de El Salvador y la pasó de perspectiva “estable” a “negativa”, como resultado de la evaluación de diversos indicadores que incluyen bajo crecimiento económico, incumplimiento del compromiso con el FMI, su debilidad fiscal y cada vez menor competitividad.

Según el BCR, las exportaciones –motor de apoyo clave al “débil” crecimiento económico de 2011, con una expansión de 18%– caen 3.6% a junio de 2012, en la medida que las exportaciones tradicionales se desploman 24.5% y las de maquila se contraen 7.6%. Lo preocupante es que las importaciones de maquila retroceden 7.6% a junio. Esto sugiere que no habrá recuperación en el corto plazo de este importante subsector exportador. Sombría perspectiva del sector externo que en vez de ayudar tenderá a empujar la economía a una contracción. La agricultura que se contrajo en 2011 y sobre la cual se tenía altas esperanzas, enfrenta el riesgo de pérdida de 1 millón de quintales de maíz, que aún puede ser mayor. Esto al tiempo que el volumen y valor de la producción de café se contraerá. Como factor externo negativo, considere que la sequía golpea al 61% del territorio estadounidense, afectando el 78% de la cosecha de maíz y 77% de la de soya. Por esto los precios de estos productos llegaron a un nivel récord la semana pasada. Todo esto cuando la pobreza en EUA alcanzó un nivel máximo en 22 años. Más pobreza en EUA, menos capacidad de compra y menores importaciones.

Por su parte, el sector Industria Manufacturera de El Salvador, que creció 2% real en 2011, entra en un ciclo de cada vez mayor debilidad, no logra aumentar el empleo y sugiere que este año podría terminar estancado e incluso con un leve decrecimiento. El Sector Construcción, que creciera 8.7% real en 2011, ha revisado su perspectiva y se teme que tenga un resultado negativo en 2012, principalmente, por baja inversión pública y alta inseguridad político-jurídica. Pésimas noticias, porque el Sector Construcción tiene un fuerte impacto en transporte, industria, comercio y generación de empleos, entre otros. Además, el crédito, que aumentó durante 14 meses consecutivos, cayó en mayo, aunque las tasas de interés se mantienen a la baja. Sin embargo, las tasas de interés de depósitos aumentan, en un esfuerzo para mantener adecuada liquidez, logrando que depósitos y títulos valores crecieran 1.7% a mayo de 2012, luego de la caída experimentada en 2011.

Agravan las perspectivas de la precaria situación que sigue viviendo el sector público, que hacen difícil una posible reducción del déficit en 2012. Hacienda sigue en su caótica situación de caja (efectivo), la que resulta en pagos atrasados a proveedores, entrega de recursos a destiempo que causan baja ejecución presupuestaria o falta de medicinas en hospitales, e incluso con serias dificultades para cumplir con pagos de salarios, mientras los de seguridad social muestran atrasos (una violación de ley).

En este entorno, el desempleo sigue aumentando y los presupuestos familiares se mantienen bajo una fuerte presión que limita el consumo. Así, menor consumo frena al comercio, la producción y todo, en conjunto, le resta recaudación tributaria al Gobierno, que si bien la ha aumentado, está peligrosamente por debajo de lo presupuestado para 2012.

 

Súmele a esta perspectiva las amenazas externas. Destaca la crisis de Europa, donde ahora pide un rescate “total” Grecia, sigue sin visos de salir adelante; e igualmente España, sumida en una fuerte recesión y necesitando aún más ajustes, donde ya hay dos regiones autónomas que no pueden superar sus crisis fiscales sin el apoyo del Gobierno español. Todo al tiempo que el desempleo llega a 24.6%. Ante esto, más el débil crecimiento de China y EUA, el FMI ya revisó a la baja las perspectivas de crecimiento mundial. Un contexto externo oscuro para la economía salvadoreña. Enfrentamos un panorama económico altamente preocupante sin visos de recuperación, mientras los políticos han sumido al país en una crisis institucional y el gabinete económico del gobierno brilla por su ausencia. ¡Preocupémonos!