Se trata de la suma de diversos factores y actores, que haciendo un múltiple esfuerzo, han logrado conciliar metas y sueños en este instituto, cuyos modelos han sido tanto las Hochschule alemanas (universidades técnicas) como la formación en educación superior de técnicos, que se desarrolló en el Japón de la posguerra, y que permitió, tanto a Alemania como a Japón, graduar cuadros académicos con conocimientos prácticos en la producción, que revolucionaron el gran salto industrial de ambos países.
Con sedes piloto tanto en Ahuachapán como en Cabañas, Usulután, Chalatenango y Morazán, el INCTAUES comenzará a funcionar con carreras prácticas que constituyen una innovación en la educación superior salvadoreña, y que permitirán descentralizar la universidad así como llegar a los estudiantes de escasos recursos en los diferentes institutos regionales que se planean.
En Ahuachapán, conjuntamente con la cooperación de LaGeo, se planea ofrecer carreras que estimulen la producción de energías renovables y ecológicamente limpias, que no atentan contra el medio ambiente, como es la producción de energía solar, energía geotérmica, energía marítima y eólica. Todo ello gracias al potencial que representa, por ejemplo, el fenómeno natural de los géiseres en diferentes áreas como la de Los Ausoles, donde, según diferentes estudios especializados, hay un inédito potencial de energía geotérmica que podría abastecer el país y buena parte de la región, debidamente explotado. Otros potenciales son el sol, el mar y el viento, presentes todos los días de todos los años en la geografía de dicho departamento.
En otros institutos regionales se planea ofertar carreras cortas en turismo medioambiental, en piscicultura, en pesca, en agricultura de granos básicos, etcétera. Serán carreras de corta duración, que permitirán al estudiante integrarse al mercado laboral en el menor tiempo posible luego de terminar sus estudios, así como de continuar sus estudios superiores, cuando así lo desee.
El decidido apoyo de la gestión que gobierna la Universidad de El Salvador, presidida por el rector, ingeniero Mario Roberto Nieto Lovo, así como por su vicerrectora académica, maestra Ana María Glower de Alvarado, es solo la cabeza de una serie de entusiastas promotores comprometidos con este innovador proyecto, entre quienes están el actual ministro de Hacienda, Carlos Cáceres; el secretario de Planificación de la UES, licenciado Rodolfo Santos; el actual coordinador ad honórem de INCTAUES, maestro Alejandro De León, así como diferentes autoridades locales y nacionales entre quienes se cuentan políticos de todos los colores que fungen como diputados, alcaldes, gobernadores, concejales municipales o ministros. Para la Universidad de El Salvador es necesario implementar sus funciones de excelencia académica, investigación científica y proyección social, mediante la creación de estos Institutos de Ciencia y Tecnología en los lugares más olvidados del país, para llegar así a una población estudiantil que, aunque paupérrima, constituye uno de los grandes potenciales de desarrollo de nuestra nación.