Mientras por el otro lado de la moneda se vislumbran situaciones precarias en los centros hospitalarios que carecen de insumos de vital importancia, falta de medicamentos, instrumentos quirúrgicos y otros enseres para su buen funcionamiento. 

La Policía Nacional Civil, que bajo ninguna circunstancia como ente de la seguridad nacional al servicio de la Nación y del pueblo salvadoreño debe sufrir jamás que su personal, en especial los señores agentes de ambos sexos, los problemas que en días recientes han tenido que soportar, estos no vuelvan a suscitarse, ya que ellos y ellas son garantes de la paz, de la tranquilidad y la seguridad nacional del pueblo salvadoreño. Justo es que se tome el ejemplo de honestidad demostrada por la señora jueza de la ciudad de Mejicanos, rechazando la bonificación concedida por el Órgano Judicial. Así se hace patria.