A manera de despedida
A un gobernante se le juzga no por lo bueno que ha hecho, sino por lo malo que hizo o por lo que dejó de hacer. Esa es una condición humana.
Escrito por Ernesto Rivas Gallont / Columnista de LA PRENSA GRÁFICADomingo, 24 mayo 2009 00:00
El presidente Antonio Saca termina su período dentro de una semana. Han sido cinco años durante los cuales ha mantenido un grado de aceptación envidiable, aunque poco probable.
No hay duda que el presidente Saca hizo cosas buenas: la defensoría del consumidor, Red Solidaria y una que otra cosa más. Como experto comunicador que es, su discurso político fue elocuente y frecuente.
Hay que reconocerle que durante su período hubo libertad de expresión. Pero Antonio Saca se negó sistemáticamente a apoyar la legislación indispensable que complementa la libertad de expresión, como es la ley de acceso a la información pública.
“Un voto por ARENA es un voto por Tony Saca” pasará a la historia como la frase que mejor describe al presidente. Apres moi le deluge. Contraviniendo todo principio de buen gobierno dispuso ser presidente de su partido y presidente de la República.
El presidente Saca es el mandatario salvadoreño que más poder ha tenido desde la dictadura de Maximiliano Hernández Martínez. Ha controlado con mano férrea el Ejecutivo, ha hecho del Legislativo lo que ha querido y el Judicial ha estado a su disposición.
En El Salvador no existe o no se aplica el sabio principio de presunción que con tanta eficiencia se aplica en otros países, sobre todo en Europa. El principio es muy sencillo, si tu tren de vida y tus activos no son proporcionales a tus ingresos, algo huele a podrido y pagas lo que debes o te meten preso.
No estoy diciendo que Antonio Saca es corrupto. Eso me podría costar un juicio civil. Pero, como me dijeron dos miembros de ARENA en una entrevista que publicamos el lunes pasado en el blog Netorivas net, permitió la corrupción en su gobierno.
Y hay quienes se han enriquecido visiblemente. Contratos viciados han estado a la orden del día, no solo en obras físicas sino en muchos otros como los de seguridad en los que ha habido compadrazgo y falsedad material en su ejecución, cuando, por ejemplo, cobran por 800 elementos de seguridad y solo tienen destacados a 500. Eso es práctica común.
La Ley de Probidad exige que los funcionarios declaren sus bienes y los de su familia inmediata cuando entran y cuando salen del gobierno. Aunque hay miles de maneras de burlar esa ley, la sección de probidad de la Corte Suprema de Justicia a cuyo cargo está la aplicación de la disposición legal debe responder por su debida aplicación y no como lo hizo en el tan mentado caso de aquellos funcionarios del gobierno de ARENA que precedió al actual.
En obra física las vergüenzas más visibles son la súper carretera Diego de Holguín y el puerto de La Unión. La primera inconclusa y en serios problemas no solo económicos y legales y la segunda terminada, endeudada y paralizada.
En materia de legislación, quedan pendientes la ley de acceso a la información pública, la ley de partidos políticos, las reformas al sistema electoral, la despartidización de varias instituciones a partir de la Corte de Cuentas, para pedirse cartas.
Heredamos de Antonio Saca un país en bancarrota. La situación del tesoro público es peligrosa. El gobierno ha dejado de pagar a los contratistas y proveedores sumas millonarias que pasan de los $127 millones reconocidos públicamente.
El próximo quinquenio pondrá a prueba a un nuevo estilo de gobierno. Su tarea no será fácil.
Más sobre el tema, hoy en http://blog.netorivas.net
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muy buen articulo, lo felicito. Pero, la calidad moral del articulo se pierde cuando usted no dice nada de cuantos millones se gasto como embajador.
Estoy seguro que se calla porque le conviene.
Apolo
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Puedo decirle, que he sido un crítico de lo malo de ARENA y lo he hecho en el momento determinado, a las autoridades competentes y en la mayoría de oportunidades, enfrente de las personas a las que se debía de hacer reparos.
Sea todavía más valiente:
- Denuncie a los que se "han enriquecido visiblemente",
- A los que han hecho contratos viciados a la orden del día
- A los compadres y a los falsos
Solo entonces no lo podrán tildar de encubridor.















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