Mensajes políticos
La política se basa en la efectividad del mensaje. En la medida que un mensaje tenga exposición masiva, y logre convencer a más personas, será más exitoso. Y en Honduras hay una batalla mediática.
Escrito por Luis Laínez / Subjefe de Información de LA PRENSA GRÁFICADomingo, 05 julio 2009 00:00
Hay dos bandos claramente diferenciados. Uno sigue utilizando las herramientas que utilizó hace un cuarto de siglo, aunque remozadas con nuevas tecnologías. El otro lo hace a escala global.
Desde que Manuel Zelaya fue sacado a la fuerza del poder, sus simpatizantes han tenido más éxito. Sus contrincantes se han dedicado a enviar correos electrónicos a las salas de redacción de los periódicos (el correo electrónico de la sección de Opinión de LA PRENSA GRÁFICA se llenó con miles) para tratar que alguien los lea, aunque sea humanamente imposible. La táctica es idéntica a la que utilizaban en la década de los ochenta en Honduras, cuando enviaban miles de telegramas a las sedes diplomáticas para convencer a terceros de la urgencia del momento.
Sin embargo, el bando de Zelaya ha salido dando su mensaje frente a las cámaras. Ha sido tal el impacto internacional –sumado al bloqueo de información al interior de Honduras y la postura asumida a favor del nuevo régimen por la mayoría de los medios locales– que el viernes se observaban carteles en contra de CNN en la marcha a favor de Micheletti. La llamaban “Chavez News Network” (la Cadena de Noticias de Chávez). No deja de ser irónico, ya que el gobernante venezolano ha atacado en múltiples ocasiones a la compañía informativa, acusándola de estar al servicio de los “pitiyanquis”.
Sin embargo, a diferencia de otras coyunturas, esta vez hay una plataforma continental para la gente que piensa como Zelaya. Y es Telesur, auspiciada por el Gobierno de Venezuela, con pequeñas participaciones argentina y brasileña, lo que le da ese aire de “grannacional” que pregona la Revolución Bolivariana.
Es así como Zelaya tiene a la comunidad internacional a favor. El hemisferio le respaldó y condenó el golpe de Estado en su contra, que rompió el orden constitucional e impuso un gobierno que no tuvo la unción del voto popular.
El bando de Micheletti no ha tenido éxito en promocionar su “sucesión democrática”. Nadie puede creer eso luego de ver militares tomándose instituciones y dejando en pijamas al presidente en otro país.
Y aquí volvemos otra vez al terreno de los mensajes. Zelaya había insistido en realizar un referendo, encubierto como una “encuesta” (¿en qué país del mundo el gobierno utiliza urnas y el padrón electoral para hacer una consulta, que podría hacer una universidad o una empresa, y, encima, quiere que el proceso lo dirijan militares?), encaminado a legitimar, bajo el argumento de escuchar la voluntad popular, la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
Aunque esto también vaya en contra de la Constitución hondureña y sea una distorsión de sus leyes, el golpe hecho por los militares empequeñeció los planes de Zelaya.
También es muy significativo que la locuacidad de Zelaya haya enmudecido en El Salvador. Ha hablado sin parar desde que fue desterrado. El que no haya dicho ni una sola palabra ha sido una muestra de que privó la cordura en el Gobierno salvadoreño: no interesa enviarle la más mínima sospecha al régimen de Micheletti que desde aquí se planifica un retorno glorioso para Zelaya. Aunque algunos sueñen con ello.
Los campos con (*) son obligatorios
Muchas gracias, su comentario se publicará una vez sea revisado.
Por otra parte, debe recordarse el error que se cometio restituyendo a Hugo Chavez en el poder, lo cual lo ha convertido en un peligro para las democracias latinoamericanas, o por lo menos para laas que todavia quedan vigentes. Si Mel pretendia seguir el ejemplo de Chavez, era momento para tomar una determinacion como la que se hizo, o ¿acaso queremos otro Venezuela en Latinoamerica?, ¿no nos basta el daño que un solo sujeto como Chavez ha hecho a nuestros paises?
No cometamos el error que se cometio con Venezuela, dejemos a Honduras que resuelva sus problemas en base a sus leyes.
















Subir








Comentarios