Columnista de LA PRENSA GRÁFICA

En 2010, los indicadores económicos muestran señales contradictorias, sugiriendo que la recesión puede estar por tocar fondo. El promedio móvil, tendencia ciclo del Índice del Volumen de Actividad Económica (IVAE), registró una contracción de -7.3% a diciembre de 2009. Hemos retrocedido en la capacidad productiva nacional 3 años 8 meses. El aumento de 4.8% de las exportaciones en enero de 2010 es alentador, pero la menor recaudación tributaria a febrero 15 sugiere que el primer trimestre de 2010 no será mejor. Esto sigue a 2009, cuando el consumo privado cayó -9.7% y la inversión privada –después de haberse contraído -6.5% en 2008– se desplomó otro -24.4%, por la creciente incertidumbre y malos resultados en seguridad pública, donde el Gobierno registra un rotundo fracaso. Pasados nueve meses de gestión, los resultados demuestran que el Plan Anti Crisis fracasó: aún no puede revertir la caída de la economía.

El desempleo continúa aumentando: se esfumó la “Fábrica de Empleos”. Entre el 1.º de junio y el 31 de noviembre de 2009 se perdieron 10,304 puestos de trabajo, en tanto que 8,555 personas quedaron desempleadas solo en noviembre. Así, el número de empleos de noviembre de 2009 es similar al de octubre de 2006: retrocedimos 37 meses. Y las remesas acentuaron su caída a -6.5% en enero de 2010, comparado con enero de 2009, que ya había caído -8.4% respecto 2008. Catastrófico, porque menos empleo y menor ingreso de remesas aumentan las dificultades en la gran mayoría de las familias salvadoreñas. Por esto aumenta la mora bancaria 21.9% en 2009, para llegar a 3.4% de la cartera.

Aunque aumentaron en enero, las exportaciones totales en los 12 meses a enero/10 decrecen -15.9% anual, donde las tradicionales caen -0.3%, no tradicionales -13.5% y maquila -21.4%. Las importaciones bajan -23.4% anual, porque las de bienes de consumo disminuyen alrededor de -14% por la contracción de la demanda interna y menor confianza entre los consumidores; y las de bienes intermedios retroceden casi un tercio. Si bien la factura petrolera cayó 42%, menores importaciones de intermedios reflejan desconfianza en el sector productivo. Las importaciones de bienes de capital, indicador general de la confianza de inversión, se hunden alrededor de -25%, poniendo en riesgo la competitividad futura y la capacidad para aumentar las exportaciones nacionales y la productividad laboral. Finalmente, las importaciones de maquila se desploman -31.1%, lo que aún ensombrece el panorama de este subsector exportador clave para el empleo.

La reforma tributaria no ha dado el resultado esperado. La recaudación cayó -0.4% en las seis semanas al 15 de febrero de 2010 comparado con 2009: el IVA interno cayó -1.2%, reflejando que la economía sigue a la baja; retención de renta disminuyó -8.5% y pago a cuenta -12.4%, por menor actividad económica. La recaudación de productos alcohólicos disminuyó -8.2%, cigarrillos -19.5% y gaseosas -21.5%, porque la gente ya no puede pagar más. Se les señaló que la recaudación aumenta con el crecimiento económico y que solo con la reforma no recaudarían ni la mitad de lo estimado, pero la arrogancia y el desconocimiento los cegó. Además, el Gobierno no tiene plan de ahorro y buscan sacar dinero de cualquier forma: aumentaron el precio del agua, pago del DUI y viene aumento de electricidad y pago por nuevas placas para carros. Mientras tanto, la deuda pública aumentó $1,602 millones solo en un año y llegó a $10,371 millones en 2009, 48.4% del PIB.

Dijimos que el presupuesto estaba desfinanciado y ahora el ministro de Hacienda reconoce que tiene $494 millones sin financiar. Los diputados fueron sorprendidos y aprobaron un Presupuesto desfinanciado. Y, ahora veladamente amenazan que si no se les aprueban más préstamos, entonces revertirán la dolarización, para financiarlo con colones sin respaldo, con billetes de “monopolio”: sin valor. Esto traería devaluaciones y una alta inflación, el impuesto más regresivo que se le impone a un pueblo.

Hacen lo contrario para reactivar la economía: más impuestos, olvidan combatir el contrabando, fracasan en seguridad pública y el presidente Funes da “especiales instrucciones” a la ministra de Salud de presentar una propuesta de ley con “regulación de precios”, que rompe el sistema de libre empresa, para someterse ideológicamente al Socialismo del Siglo 21 o neocomunismo. Es incomprensible. Después de pedirle a la empresa privada que luche por la libertad en ENADE y desgarrarse las vestiduras por la eliminación del cargo fijo en telefonía, ahora se arremete contra la piedra angular de la libre empresa proponiendo “regulación de precios”. Lógicamente esto trae mayor desconfianza y se limita aún más las posibilidades de recuperación de la economía.