Los movimientos iniciales del FMLN, viendo la elección de 2014, parecen encaminados a recuperar a favor la militancia disgustada, aunque pierdan la elección. Anuncian a un candidato muy de izquierda, con pocas posibilidades de lograr el voto del centro, el que define la elección, y distanciarse de Funes en lo que los perjudique. Esto último no es fácil, veremos cómo evoluciona.
 

Una primera lectura hace suponer que han decidido recuperar las bases perdidas durante tres años de gobierno, trabajando en varias líneas, dos destacan fuertemente, distanciarse lo posible de Mauricio Funes en lo que pueda perjudicarlos y anunciando que escogerán un candidato interno duro para la presidencia.

La separación del gobierno de Funes ha sido un tema permanente en los tres años que se cierran esta semana, dado que el presidente ha mantenido su independencia en temas centrales que ofreció desde la campaña y que el Frente los tuvo como punto de honor, el más importante, no llevarnos al socialismo del siglo XXI, alinearse con la actuación de Brasil y mantener buenas relaciones con Estados Unidos, en lugar de abrazar a Venezuela y Cuba como aliados y modelo a seguir. 

Otro punto clave del programa del FMLN, en que Funes se mantuvo independiente y sensato, ha sido en no ceder a la presión de desdolarizar, lo que sería una acción de graves consecuencias, al escuchar el análisis de las multilaterales y de sus propios ministros, ha mantenido un régimen económico de mercado, sin nacionalizaciones ni dirección estatal extrema. Y aunque a gusto de muchos no se ha fijado claramente el rumbo, no se ha decantado por una economía socialista centralizadora. 

Han procurado distanciarse lo posible, más en apariencias que en la realidad, pues es difícil que se vea así si son parte muy importante del gobierno, tienen para sí los ministerios de mayor incidencia territorial, educación, salud, el del interior y hasta hace poco manejaban el aparato de seguridad pública entero, ministerio, PNC y Organismo de Inteligencia del Estado con muy malos resultados. 

El quitarles el manejo de la seguridad ha dado resultados buenos hasta ahora, los hace verse mal. 

Pero sus votos y los de GANA han permitido al gobierno de Funes pasar las leyes que ha deseado, tanto de mayoría simple como calificada, presupuesto, préstamos y otros. 

Así que aunque han tratado, mediante discursos, distanciarse de lo malo del gobierno y de no transitar hacia el socialismo del siglo XXI, la población y sus bases, lo ven como es, el primer gobierno el FMLN, para lo bueno y lo malo. 

Pero no todo ha sido distanciamiento y separación, han tratado con éxito beneficiarse de los altos índices de popularidad de Funes y de su buena imagen internacional. 

Ahora parece que han decidido poner un candidato lo más de izquierda posible, Salvador Sánchez Cerén, con pocas probabilidades de ganar los votos del centro moderado, del que decide la elección, del que le dio la victoria a Saca y a Funes, apuntando más a recuperar el partido que a ganar la elección. 

Ya trataron de bloquear a Funes negando sus votos para un tema de préstamo, Funes logró obtener los votos de ARENA, parece ser que con negociaciones legítimas de interés para la ciudadanía. 

Esto plantea un escenario interesante, en algunos temas el FMLN y/o Mauricio Funes tendrán que entenderse con ARENA para acuerdos de interés ciudadano. 

Sin embargo, el resto de acciones que se esperan del Frente para recuperar sus bases serán radicalizar su discurso, probablemente intensificar movimientos callejeros de protesta con diferentes fachadas, negar votos y a como de lugar, tratar de anular a la Sala de lo Constitucional para tener libre el camino si quieren tomar medidas no constitucionales para mantener el poder. Las piezas se irán moviendo, será interesante el desenvolvimiento del juego.