El Salvador - Agosto 31, 2015

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Padre Flavián Mucci, una vida al servicio de Dios y al prójimo

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Servicial. El padre Flavián Mucci, una persona reconocida por ser muy espiritual, emprendedora y con un gran corazón, desde su llegada al país se ha preocupado por mejorar la calidad de vida del prójimo.

El padre Flavián Mucci celebrará el próximo 15 de junio 50 años de vida sacerdotal, de los cuales 35, a través de su obra Agape, ha trabajado por el bienestar de miles de salvadoreños desprotegidos. Para conmemorar tan importante acontecimiento, esta noche se realizará el XVI Banquete del Amor, denominado esta vez “Banquete de Oro”, en honor de este siervo de Dios, esforzado e incansable trabajador.

15 de Mayo de 2013 a la(s) 6:0 / Reina María Aguilar

Hace 46 años llegó por primera vez a tierras salvadoreñas el padre Flavián Mucci para radicarse en Sonsonate y dar inicio a su gran obra religiosa y de amor, la que con el correr de los años se ha extendido en casi todo el territorio nacional y llevado amor, alegría, alimentación, techo, salud y educación a miles de niños, niñas, jóvenes y adultos mayores más vulnerables.

Este reconocido siervo de Dios, que nació el 1.º de marzo de 1935, en Boston, en el seno del hogar formado por Carmen Mucci (fallecido el 6 de diciembre de 1949) y Laura Gaglini de Mucci (fallecida el 10 de octubre de 2004), fundó Agape el 4 de marzo de 1978, que este año cumple 35 años de servicio a la comunidad más desprotegida de la nación. Durante su primer sacramento de la Iglesia católica, el religioso fue bautizado como Dominic John, nombre que luego de recibir su sacramento sacerdotal le fue cambiado por el de Flavián.

Sus primeros estudios y los de secundaria los realizó en la Escuela Parroquial Monte Carmelo, en East Boston, Massachusetts.

Luego, en el Seminario Franciscano Lowell, también de Massachusetts, cursó dos años de estudios especiales en idiomas. Además estudió dos años de Filosofía y cuatro de Teología en el seminario Mount Alvernia, de Wappingers Falls, de Nueva York.

El 15 de junio de 1963 cumplió su sueño de servir a Dios y a su prójimo: fue ordenado sacerdote, en Nueva York. El siguiente año, y cumpliendo el mandato de servicio que caracteriza a la orden franciscana, el padre Flavián se trasladó a Centro América para radicarse en Comayagua, Honduras; luego fue trasladado a Jutiapa, Guatemala.

Hombre de bien y de causas nobles

Finalizada su permanencia en tierras vecinas, este sacerdote franciscano y gran benefactor de innumerables causas nobles llega a El Salvador, en 1967, para servirle a Dios y con una misión especial: mitigar el dolor de miles de salvadoreños, y empezó su obra de amor ayudando a niños, niñas y jóvenes que carecían de amor, un hogar, alimento material y espiritual, así como de estudios. Inicia su obra en Sonsonate en 1972 con la primera Aldea Infantil SOS. Gracias a su incansable trabajo, cinco años después logró fundar la segunda sede de Aldea Infantil, en Santa Tecla, que abrió las puertas en 1976. Luego creó una nueva en Santa Ana. Su tarea no ha sido fácil, pero siendo él un hombre lleno de la gracia de Dios y lleno de virtudes, ha logrado que su trabajo se extienda en casi todo el territorio salvadoreño, para ayudar a los más necesitados.

Es fundador y presidente de la Asociación Agape de El Salvador, entidad sin fines de lucro que vela por la necesidad de los más desprotegidos, y que desde hace 16 años organiza el Banquete del Amor, evento anual que reúne a prominentes personalidades del país en una cena mística y que tiene por objeto recaudar fondos para el sostenimiento de las obras sociales de Agape. Esta actividad con fines benéficos ha sido nominada este año “Banquete de Oro”, el cual se llevará a cabo esta noche como un homenaje especial para el religioso, que se ha entregado por completo al servicio de Dios y a las causas nobles sin esperar nada a cambio.

Sus 50 años de vida religiosa y los 35 años de labor humanitaria en Agape han estado marcados por su guía espiritual y por su ayuda, que también han sido reconocidos dentro y fuera de las fronteras salvadoreñas.

1963

El padre Flavián Mucci fue ordenado sacerdote franciscano en Nueva York.

Agape es una obra de amor de los salvadoreños hecha por un franciscano para los salvadoreños. Es un ejemplo del franciscanismo en el mundo en el siglo XXI.”Ramón Vega Calvo, director ejecutivo de la Asociación Agape de El Salvador Es un privilegio poder trabajar con el padre Mucci y conocer de cerca su entrega a las personas más desprotegidas del país. El padre Flavián es un ejemplo de vida que todos deberíamos seguir.” Celina de Kriete, directora ejecutiva de la Fundación Gloria de Kriete
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