Condenados. Los condenados son parte de una pandilla que opera en el municipio de Jucuapa (Usulután).

Fiscales de la Unidad de Vida de la oficina de Usulután lograron que 14 pandilleros que delinquían en el municipio de Jucuapa, departamento de Usulután, recibieran condenas que oscilan entre los 63 y 20 años de prisión por los delitos de homicidio, tenencia de armas y agrupaciones ilícitas.

Entre los sentenciados figura uno de los líderes de la estructura, Omar Alexis Robles Franco, quien con la condena de 20 años de prisión impuesta ayer en la noche suma 205 años, por otros homicidios por los que había sido condenado.

La última sentencia impuesta a Robles fue por haber sido coautor mediato, dado que ordenó la forma y la muerte de Ana Évelyn Jaime Jaime, quien fue decapitada con un corvo y un desarmador el 25 de septiembre de 2011 en Jucuapa.

Otro de los condenados a 63 años de cárcel es Eugenio Hernández, quien purgará 60 años por tener calidad de coautor en tres homicidios y tres más por agrupaciones ilícitas.

Los tres homicidios se perpetraron en perjuicio de Ana Évelyn Jaime Jaime, Flor de los Ángeles Carranza e Isaías Arquímides Ordóñez Amaya. Esos crímenes ocurrieron en agosto, septiembre y octubre de 2011, en diferentes zonas de Jucuapa.

Entre los móviles figuran rencillas entre miembros de pandillas contrarias o ajuste de cuentas entre miembros del mismo grupo delictivo.

También los fiscales del caso demostraron la responsabilidad penal de otros cinco miembros de la estructura, condenados a 20 años de cárcel por el delito de homicidio.

Estos son Henry Eliseo Montoya Jacinto, Henry Alexander Castro, María Dolores Benítez Méndez, Reina Elizabeth Hernández Aparicio y María Antonia Batres Espinoza.

Coautoras

Las tres últimas mujeres fueron sentenciadas por ser coautoras en el homicidio de su pariente Isaías Arquímides Ordóñez Amaya, a quien asesinaron para que no reclamara el derecho que tenía sobre una vivienda.

Asimismo, Roberto Carlos Campos Gómez fue sentenciado a 13 años y cuatro meses de cárcel por cómplice no necesario en el homicidio de Lizbeth Madelyn Argueta.

La vista pública se desarrolló en el Juzgado Especializado de Sentencia de San Miguel, que emitió el veredicto condenatorio e impuso las diferentes penas en años de cárcel.

Pruebas

Durante la fase de instrucción, la fiscalía entregó pruebas testimoniales, documentales y periciales a fin de sustentar las acusaciones contra cada uno de los imputados.

Para la fiscalía las declaraciones de los testigos fueron fundamentales para establecer la culpabilidad de los procesados en cada uno de los crímenes.

Entre estas pruebas presentadas se encuentran actas con las declaraciones juradas de personas que testificaron en contra de los procesados, fotografías que sirvieron para el reconocimiento en rueda de reos, así como bitácoras de llamadas telefónicas que certifican la conexión que existía entre los presuntos integrantes de la pandilla, al momento de ejecutar los crímenes o planificarlos.

“Es una gran satisfacción ver a esta gente tras las rejas. Se hizo buen trabajo recabando pruebas sólidas que nos permitieron llegar a la condena de esta gente que es peligrosa para la sociedad”, comentó un jefe policial al conocer el resultado de la vista pública, la cual se prolongó por más de tres días.