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Me mata la timidez...

Los ataques de timidez pueden jugarnos en contra, en muchos ámbitos. Entre ellos, uno de los más críticos, está el del trabajo.

Redacción
bolsadetrabajo@laprensa.com.sv
Imprimir Enviar nota Fecha de actualización: 6/30/2008

Te acompaña desde la infancia, y todavía sientes que no te es posible controlar tus ataques de timidez, te da vergüenza entrar a un negocio y cambiar una pollera. Otras veces, te resulta una tortura decir: “Setenta, por favor”, cuando subís a un colectivo, o sientes una gran ansiedad antes de una entrevista laboral. Así trabaja la timidez, pero no puedes dejar que limite y coarte tus posibilidades, debes aprender a dominarla.

“Siempre me costó mucho participar en clase, en el momento en que ponía el brazo en alto automáticamente empezaban los síntomas, aunque lograba dominarlos una vez que empezaba a hablar. Pero tengo una amiga que sufre muchísimo, no se anima a nada, no sale con nosotras, no va a la casa de nadie. En el único lugar en el que se siente segura es en su casa”, afirma Marina O., ingeniera Industrial, en el sitio Enplenitud.com.

La timidez puede manifestarse en distintos grados, pero hay dos clases: la forma más común, de la que muy pocos se salvan, que solo produce cierto temor para afrontar situaciones sociales, pero que no impide que puedan ser afrontadas, a pesar de no pasarla del todo bien al principio.

La otra, es una clase de timidez exacerbada, la cual se denomina fobia social. Es una enfermedad psicológica por un miedo constante a enfrentar situaciones sociales que generan alto grado de ansiedad, y que se traducen en angustia o pánico. Una persona que padece de fobia social tiende a evitar todas las actividades sociales y, así, la enfermedad provoca una vida sin relaciones interpersonales.

Estos son algunos casos de manifestación de fobia social: vergüenza de entrar a un negocio a comprar algo, de ir a fiestas, de comer delante de los demás, de hablar en público, de saludar a conocidos por la calle, de mirar a los ojos y de conocer a otras personas.

Posibles soluciones

Los ataques de timidez pueden jugarnos en contra en muchos ámbitos. Entre ellos, uno de los más críticos es el del trabajo. Tanto en entrevistas, como en el lugar de trabajo mismo, esta característica puede impedirte que llegues a lograr tu objetivo profesional y por consiguiente, que sientas una gran frustración por ello.

Según Peluffo, psicóloga, la fobia social puede solucionarse. “Existen medicaciones específicas, que actúan sobre los fóbicos, disminuyendo su estado de angustia o de pánico provocado por las situaciones sociales”.