Según el estudio anual sobre el descenso de la tasa de natalidad, que recoge la agencia de noticias Kyodo, la fuerza de trabajo japonesa pasará de los 66.57 millones del año pasado a 42.28 millones en cuestión del año 2050, es decir, 24 millones de trabajadores menos.
El documento estima que para 2030 la población laboral nipona será de 55.84 millones si se sigue la actual tendencia, pero que podría mantenerse en 61.80 millones si se toman las medidas adecuadas.
Según el informe, las principales causas de esta reducción son el envejecimiento de la población, la baja tasa de natalidad y la reducida participación de las mujeres y las personas mayores en el mercado laboral.
Ante este decrecimiento inminente, el Gobierno se ha propuesto potenciar la participación laboral de las mujeres con edades comprendidas entre los 25 y los 44 años, hasta situar la tasa de trabajadoras entre el 69% y el 72% para 2017.
Además considera necesario que se aumente hasta el 60% o el 61% el número de trabajadores en la banda de edades de entre los 60 y los 64 años, según Kyodo.
Por otro lado, la encuesta señaló que se deben tomar medidas para aumentar hasta el 10% el número de trabajadores que toman la baja por paternidad, así como facilitar que estos empleados dediquen a ocuparse de sus hijos al menos dos horas y media al día.
El Gobierno se ha propuesto para 2017 reducir a la mitad el número de empleados que trabajan más de 60 horas semanales, y que actualmente se sitúa en el 10.8%, para potenciar la tasa de natalidad en Japón.
En 2006, la tasa nipona de fertilidad se situó en 1.32, todavía muy cerca del mínimo histórico del 1.26 que se alcanzó en 2005.
Japón se sitúa todavía muy por detrás de países como Suecia y Reino Unido.