Si bien las mujeres estadounidenses de todos los sectores están más preocupadas que los hombres, la ansiedad es particularmente alta entre la minoría, según el estudio elaborado por el Instituto de Investigación de Políticas para la Mujer.
“Las mujeres temen más por sus circunstancias económicas y por la situación financiera que deberán enfrentar al retirarse”, indicó el informe, “y tienen mayor experiencia directa con los apuros materiales: no tener suficiente dinero para comprar alimentos o no ser capaces de mantener a sus hijos”.
El reporte es un sondeo hecho en febrero de 2007 por la Fundación Rockefeller y en un análisis de los datos efectuado por el Instituto de Investigación de Políticas para la Mujer.
Su publicación se da en momentos en que la economía estadounidense está en estancamiento, junto con una reducción del mercado laboral, altos precios energéticos y una espiral a la baja en la confianza de la gente.
Según el sondeo, tres de cada 10 mujeres dicen estar preocupadas por su seguridad económica, en comparación con dos de cada 10 hombres.