Diversión a 1,893 metros sobre el nivel del mar, contacto con la naturaleza, variedad de plantas exóticas y aire puro son algunos de los atractivos que ofrece el Parque Nacional El Boquerón.
Este sitio, ubicado a 45 minutos de San Salvador, cuenta con senderos que llevan a los cinco miradores del lugar desde donde se puede observar el cráter de 450 metros de profundidad y un segundo cráter de menor dimensión ubicado al fondo de este. Además, desde estos miradores se puede observar otros lugares, como el lago de Ilopango, el volcán de Izalco y el volcán de Santa Ana.
En definitiva, es un lugar que le permite al turista tener una visión, literalmente, de altura de los principales puntos del país.
Clima fresco
Las más de cinco manzanas del sitio se encuentran dentro de una zona clasificada como clima tropical de altura y bosque muy húmedo y subtropical. Sus bajas temperaturas incluso pueden lograr que el visitante se deleite al ver la neblina pasar sobre su cabeza hasta en horas del mediodía.
La flora y la fauna del lugar es variada, y entre las plantas ornamentales que se pueden apreciar están cartuchos, hortensias, antorchas, begonias y sultanas silvestres. Así también, los amantes de las aves pueden observar y escuchar el canto de torogoces, zenzontles, urracas y pájaros carpintero, así como ver de cerca armadillos, mapaches, venados y tepezcuintles.
Precios y horarios
El Boquerón recibe a visitantes entre las 8 de la mañana y las 5 de la tarde.
La entrada a este lugar es de $1 por persona. Para niños menores de ocho años y adultos mayores de 60 la entrada es gratuita.
El parqueo tiene un costo de $1 para vehículos y pick up; los microbuses pagan $2 y autobuses, $3.
Una de las restricciones del lugar es que no se permite el ingreso de alimentos ni bebidas.