Lic. Boris BarrazaPsicólogoPara consultas: 2298-6068 (Solo por citas)
PREGUNTA: Tengo la dicha de haber conocido a una gran mujer, ella es actualmente mi novia desde hace casi dos años. Lo que me preocupa es que se asusta con mucha facilidad, es una persona muy nerviosa y cosas tan insignificantes la pueden asustar o alterar sus nervios, como cuando cruzamos la calle, le tiene un pánico terrible a los ratones y es capaz de gritar y subirse a una silla o lo que sea si alguno pasa muy cerca de ella.
En su infancia —según sus propias palabras— su padre fue un hombre alcohólico, llegaba a casa ebrio y drogado haciendo esos comunes berrinches que un borracho hace cuando llega a su casa, pero lo peor es que intentaba pegarle a ella y a sus hermanos y no les quedaba más que huir.
Constantemente tenían que hacer esto para evitar ser golpeadas y en las noches, cuando generalmente esto sucedía, tenían poca paz y se encerraban en la casa para que él no entrara.
¿Cómo podría ayudarla a no ser tan miedosa con todo?
RESPUESTA:
Nuestras reacciones psicológicas de miedo, así como el dolor, son una especie de alarma que tiene nuestro organismo para indicar que algo no está funcionando bien y que debemos tomar las medidas adecuadas para contrarrestarlo. El dolor es un indicador de que algo funciona mal en nuestro organismo.
El miedo indica que algo del ambiente que nos rodea se ha vuelto amenazante. En ambos casos se requiere de nosotros que hagamos algo para resolver lo que está mal. El no hacerlo pone en peligro nuestra salud, y en situaciones extremas, la vida del individuo.
Concentrémonos en el miedo. Solo hay dos posibles reacciones ante el miedo: atacar o huir. Y la opción que elijamos va a depender de si consideramos que podemos vencer o no.
Y esto, a su vez, va a depender de las habilidades, capacidades o fuerzas que tengamos para enfrentar aquello que nos produce miedo. En ambos casos, atacar o huir, se hace para resolver la situación amenazante para que esta no se vuelva a presentar.
¿Qué pasa si la situación amenazante se repite de manera permanente durante un largo período y a pesar de nuestros esfuerzos por solucionarlo? Va suceder que la persona va a estar constantemente en alerta, esperando que la amenaza se presente “en algún momento” y de esa manera estará viendo situaciones de peligro donde no los hay.
Así, se puede volver agresivo si es de los que atacan, o muy temeroso, si es de los que huyen. Y según parece, su novia pertenece a este segundo grupo.
De manera gráfica podríamos decir que “la señal de alerta” en ella está permanentemente encendida, para huir al menor indicio de peligro y de esta manera ponerse a salvo.
¿Cómo ayudarle a su novia? Usted debe tomar en cuenta que todo lo que le acabo de explicar ella lo vive en el mundo emocional y afectivo, no en el plano raciona.
Por tanto, por más que se lo explique para que ella lo entienda de manera lógica e inteligente, no va a obtener los resultados que usted espera.
Por esta misma razón, no va a encontrar un libro que al leerlo le sirva para solución el problema que su novia tiene. Repito, es un problema emocional y afectivo, no un problema de comprensión.
Soy de la opinión que usted debe hacer dos cosas: cuando anden juntos, no entre usted en el juego del comportamiento de ella, es decir, no se comporte como ella lo hace, más bien logre que ella se comporte como usted.
No pierda tiempo dando explicaciones, simplemente muéstrese lo más seguro posible.
Claro que esto solo calmará el comportamiento, pero no lo resolverá. Para resolverlo debe buscar ayuda psicológica. Esa es la segunda cosa que se debe hacer.