Uno de los males más dañinos en la vida de cualquier ser humano es sin lugar a dudas el problema de la soledad, concepto que ha provocado la inspiración de composiciones musicales, de poemas e incluso de obras literarias. Esto debido a la connotación de la soledad como concepto de martirio, de sacrificio pero también de heroísmo, pues no existe “héroe sin soledad”. Así, de esta forma, la persona que experimenta soledad, sentimiento subjetivo producto de una lógica muy privada en el individuo y configurada en una de las etapas más tempranas de su historia, la utiliza, entre otros fines, como herramienta de comunicación tanto para sí mismo como para los demás, pues mientras los demás sean muchos y muy diversos mayor sentido cobra esa soledad. Lo anterior significa que para que el solitario viva la soledad necesita experimentarla frente a otros, no frente a un mundo verdaderamente vacío, pues son esos otros los que lo han vuelto solitario.
Por tanto, es necesario mencionar que las personas solitarias no son individuos necesariamente aislados que viven como ermitaños, todo lo contrario, pues la soledad es un sentimiento que lo viven personas rodeadas de amigos, que tienen familia; son personas que con frecuencia las encontramos en las empresas, en las instituciones y que incluso llegan a obtener “éxito” y reconocimiento público. Pero ellas, a pesar de todo, se siguen sintiendo solos, pues el vacío de la soledad es interno y subjetivo. Por extraño que parezca, el individuo solitario no está dispuesto, tampoco, a abandonar su soledad, pues es su “compañera” inseparable, la que le proporciona un sufrimiento agridulce al que se aferra para validar de manera inconsciente su papel tanto de mártir como de héroe. Vale la pena mencionar, que dentro de los aspectos más dañinos, en estos casos de soledad, es el hecho de que es en muchas ocasiones la responsable de producir algunas patologías como por ejemplo: alteraciones del sistema nervioso y algunas disfunciones de tipo sexual. La soledad, en estos casos, es la principal productora de los vicios; de las más profundas adicciones y de hábitos insanos e improductivos en general. Pero lo más peligroso y fundamental de resaltar es que en el caso extremo, la soledad puede llevar a decisiones más fatales como el suicidio, pero repito solo en el peor de los casos. Es de carácter fundamental que las personas que se identifiquen con estos sentimientos.