A los seis años su ilusión, su mayor gozo, era subirse a los caballitos cada vez que sus padres lo invitaban al campo de la feria, en San Miguel, su tierra natal. Como él lo expresa: “Nunca imaginé que iba a estar al frente de esto”.
Ahora es el gerente de la empresa de juegos mecánicos más reconocida que existe en el país, y con presencia en Centroamérica y Suramérica: Play Land Park, la misma que provee diversión desde el viernes pasado en tres puntos de la capital: Consuma, en la ex Feria Internacional; Metrocentro; y en el parqueo del estadio Cuscatlán.
Desde la oficina móvil que ocupa cuenta cómo la empresa fundada por el reconocido empresario Miguel Safie, allá por 1957, le ha dado la oportunidad y la confianza de tomar las riendas de la dirección de la empresa durante 16 años consecutivos.
Ahora es quien, después de que la empresa se inició con juegos mecánicos artesanales o con juegos de moneda, la rueda de chicago, ahora administra unos 60 juegos modernos, como el tagadá, la montaña rusa, Evolutions, y otros.
Asimismo, cuenta con una fábrica de juegos mecánicos, como por ejemplo el famoso gusanito o la barca pirata.
Ahora en su mayoría, los juegos son computarizados, lo que significa que funcionan si el montaje de estas se encuentra en buen estado.
Según su criterio, eso se ha debido a que la familia Safie ha pensado en innovar, estar a la vanguardia en este rubro: “La dirección que ha llevado es la correcta. Se ha modernizado, no se quedó rezagado. Tenemos personal capacitado de experiencia para manejarlo”.
Y es que son alrededor de 200 empleados los que se encargan de que la diversión esté activa entre los técnicos y el personal de mantenimiento.
Para Flores, a pesar de que confiesa que es un trabajo estresante, “16 años pesan”, dice, permanece de feria en feria; sin embargo, su labor significa una mejoría en su economía. No se cansa de expresar orgullo de ejercer su cargo y de llevar hacia adelante el funcionamiento de la compañía, y tampoco omite de adular al máximo motor de esta.
“El cerebro que tiene el dueño, Miguel Safie, es él el del proyecto el que ha llevado las riendas de la empresa, a él debemos la diversión por todos estos años”, culmina Flores con su semblante serio.