Su nombre científico es Cupressus. Además de su agradable olor, este árbol ofrece muchas bondades medicinales. El propio Hipócrates, padre de la medicina, recetaba el ciprés por sus virtudes astringentes y antihemorrágicas. Durante la edad media se creía que este árbol tenía propiedades para curar las hemorroides.
En una inscripción asiria de hace 3,500 años ya aparecía mencionado el ciprés como una planta medicinal.
Su agradable aroma no solo sirve para hacer perfumes, también se utiliza con fines terapéuticos, específicamente para tratar el asma.
En la medicina natural se suele utilizar en forma de aceite esencial o bien por decocción.
Aplicación
Del ciprés se utilizan las ramas, el fruto (llamado nuez de ciprés) y la madera misma. Tiene aplicación en problemas circulatorios, diarrea, asma y hemorroides. Se usa en compresas, decocción o infusión y como aromaterapia.
Modo de uso
La infusión de ramas verdes (una rama por litro de agua) puede emplearse contra las hemorroides, tanto ingerida como en baños de asiento. El aceite esencial se puede aplicar para problemas de circulación.