Pendiente. Las investigaciones de los agentes Antinarcóticos no han podido dar con la persona que suministraba la cocaína al grupo. Por el caso hay nueve personas acusadas, que fueron detenidas en oriente del país el pasado 8 de enero.

Los testigos ubican a un hombre identificado únicamente como Raúl como el principal proveedor de la banda Los Garrobos, que ocultaban kilos de cocaína en encomiendas que eran enviadas a Estados Unidos. Raúl, según varias declaraciones, se encargaba de entregar en una playa de San Miguel entre 20 y 25 kilos de cocaína una o dos veces cada mes a los miembros de la banda. Es decir, mensualmente proveía alijos valorados entre $500,000 y $1,000,000.

Pero las pistas que las autoridades poseen de la persona que proveía la cocaína son débiles. Los investigadores de la policía tienen en sus archivos una escueta declaración que uno de los criteriados (testigos con beneficios judiciales a cambio de su confesión) ha brindado sobre el hombre encargado de surtir la cocaína: “Es de piel blanca, cabello liso, negro y recortado, de complexión regular, guapo, bien vestido y elegante”. Eso es todo.

La División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) capturó el pasado 9 de enero a un grupo de personas acusadas de formar parte de una red de narcotraficantes, algunos incluso vinculados con Juan María Medrano, conocido también como Juan Colorado, miembro del grupo de narcotraficantes Los Perrones y condenado a 15 años de cárcel por tráfico de drogas en julio de 2011. En total fueron nueve los detenidos. Otras cinco personas son prófugas, incluyendo a Raúl.

Entre los capturados se encuentra Óscar Guerrero García, “el Garrobo”. La policía lo tiene perfilado como el cabecilla de la banda y quien se encargaba de hacer los contactos para conseguir la droga y preparar la logística para ocultarla en productos que son enviados hacia Estados Unidos, como alimentos y medicinas.

Según la PNC, Guerrero García intercambiaba droga y dinero con José Enrique Torres, Kike, quien fue condenado a prisión en 2011 junto con Juan Colorado; sin embargo, el juez suplente del Tribunal Especializado de San Miguel lo dejó en libertad en enero de 2012, después de una revisión de pena. La PNC no ha logrado ubicarlo, a pesar de la vinculación.

Además de Torres, la policía también busca a Carlos Calderón, “el Manteca”, otro con los que negociaba Guerrero García el trasiego de cocaína, según los investigadores. Estos tres hombres, de acuerdo con los registros policiales, contactaban con Raúl para surtirse de la droga.

Planificación de envíos

Según la versión de los testigos, “el Garrobo” se reunió en cinco ocasiones, entre octubre de 2011 y marzo de 2012, con dos colaboradores de la banda para planificar la logística del envío de droga hacia Estados Unidos. En esas reuniones los tres hombres idearon comprar cápsulas de medicina natural para rellenarlas de cocaína y enviarlas como encomiendas.

La policía tiene en sus registros que en marzo de 2012 la banda compró 12 botes de medicina natural. La compra consistió en cápsulas de Damiana, Herba Cap HC y Gko Biloba. El relato de los testigos reveló que 334 de esas cápsulas fueron rellenadas, una semana después, con cocaína en una de las casas de Guerrero García.

Antes de intercambiar la medicina por droga, según la versión de los testigos, Raúl le entregó a “el Garrobo” un maletín negro con 25 paquetes rectangulares. Los investigadores suponen que se trató de 25 kilos de cocaína. La droga fue guardada en uno de los cuartos de una de las viviendas de “el Garrobo”. El relato de los criteriados asegura que Guerrero García y otro hombre identificado como Élmer Ochoca, “el Gato”, retiraron el maletín de la vivienda ese mismo día en la medianoche.

El 22 de marzo de 2012, la policía Antinarcóticos encontró 124.4 gramos de coca ocultos en 334 cápsulas que se suponía estaban llenas de medicina natural. La droga fue incautada en una encomienda en la zona de carga del Aeropuerto Internacional El Salvador.

Durante la Semana Santa de 2012, los testigos narran que Raúl se reunió con “el Garrobo” en un bar del centro de San Miguel. En esa ocasión, Raúl se retiró del sitio con una mariconera llena de billetes de $20. Los testimonios que la PNC ha recabado dan cuenta de que la maleta contenía $100,000.

La información en poder de los investigadores detalla que a principios de mayo de 2012, Raúl volvió a entregar a “el Garrobo” un maletín con 15 kilos de cocaína. Según la PNC, esta droga fue parte de los 1.5 kilos incautados el 4 de octubre de 2012 envuelta en pescado seco y café molido. Se trataba de una nueva encomienda hacia EUA.

Las pesquisas policiales revelaron que los dos envíos decomisados tenían como destino New York, New Jersey, Delawere y Washington. En total, la PNC sospecha que la banda hizo 18 envíos de droga por encomiendas a esos cuatro estados de Estados Unidos entre 2011 y 2012.

¿Procedencia de la droga?

Los agentes Antinarcóticos tienen dos sospechas sobre el origen de la cocaína que era enviada por encomiendas: un criteriado le contó a la policía que escuchó decir una vez a “el Manteca” que iría con Guerrero García a la playa El Cuco (San Miguel) a traer “los señores”. Los investigadores interpretan que los dos hombres se referían con esa frase a los kilos de cocaína.

Las pesquisas de la DAN también incluyen a Nicaragua como posible lugar desde donde Raúl traía la droga al oriente del país.

A pesar de las sospechas de los agentes Antinarcóticos, las pesquisas sobre ese punto aún son débiles. La DAN dijo que no ha logrado individualizar a la persona que los testigos identifican únicamente con el nombre de Raúl.

Diez días después de la captura de los nueve miembros de la banda Los Garrobos, la policía allanó un bar de San Miguel donde se comercializaba cocaína. De acuerdo con los investigadores, el trasiego de cocaína en este negocio también tendría a Raúl como principal proveedor de la cocaína. A esa conclusión han llegado los investigadores después de las primeras indagaciones sobre ese caso.

El Juzgado Especializado de San Miguel decidió que cinco vehículos incautados a la banda fueran trasladados a la DAN para combatir el narcotráfico. Las cabezas de ganado halladas en un rancho de Guerrero García serán enviadas a la Universidad de El Salvador.