¿Cuál es la posición de Alianza sobre el procedimiento que se ha seguido y los jugadores que se han suspendido provisionalmente?

Primero, quiero dejar claro que estamos contentos con que al final se haya tomado una decisión en este caso. Se tardó más de lo que debió, pero se tomó. Es positivo para el fútbol salvadoreño. Segundo, el hecho de haberse tardado tanto ha propiciado que jugadores que en un primer momento no estaban hayan caído en esto y es lamentable. Gente que a lo mejor no tuvo la intención, pero que quizá jugadores con mayor experiencia pudieron incidir en que terminaran aceptando cosas que ahora los tienen en esta situación. Mi posición es que hay jugadores que vale la pena confiar en ellos y otros que no. Yo confío, por ejemplo, en Osael, que no lo haya hecho por maldad, si es que algo ha hecho. Creo que Fito, a pesar de que es un poquito más vivo que Osael, pudo haber ido a las reuniones por curiosidad. Su instinto ganador lo hizo reflexionar y al final no aceptar. Yo voy a ver que puedan asesorar a los jugadores que yo creo que son inocentes, esperar los resultados y aceptar el resultado final.

La cantidad provisional de jugadores suspendidos es alta. Son 22 y hay algunos testimonios que hablan de otros, algunos probablemente retirados. La pregunta es: ¿cómo se explica ese grado de difusión de ese fenómeno? ¿Cómo es posible que haya alcanzado a tantos jugadores y que ya lleve hasta cuatro años de vigencia? ¿A quién debe responsabilizarse de eso, solo a los jugadores?

Yo he sido crítico en ese punto y pienso que la responsabilidad recae en los miembros de la Federación Salvadoreña de Fútbol. Tuvieron conocimiento de esto y nunca actuaron, especialmente de los representantes de la primera división, en este caso el presidente Carlos Méndez y Rafael Villacorta; si queremos profundizar más, yo creo que el verdadero culpable de que no se haya investigado en este tiempo es Villacorta.

¿Por qué lo responsabiliza a él?

Porque él ya sabía de esto de los amaños. Recién llegados ellos (comité ejecutivo) a la federación, un día, creo que él todavía no había depositado su cargo como vicepresidente de FAS en aquel momento, si no mal me acuerdo, se acercó a mí y me llevó a la oficina del gerente de la primera división y me comentó de los amaños. Él había platicado por primera vez de eso con el técnico (Alberto Rujana) en relación con los juegos de FAS y de Metapán en la Liga de Campeones. Me comentó que era bien delicado y que la señorita Margarita (Jaramillo, expresidenta del FAS) tenía una lista en la que estaban todos los jugadores, incluso me mencionó que aparecía Byron Rodríguez (socio y expresidente de FAS). Mi posición fue decirle que si él estaba en una posición de autoridad, por qué no hacía algo. Le expresé que si no hacía algo al respecto, eso se podía extender y después iba a ser algo que no íbamos a controlar. Su respuesta fue de temor, que era peligroso y ahí lo dejamos. Posterior a eso, tengo entendido que los miembros del CESEN también le pidieron, ante las noticias que estaban saliendo de los amaños en ese momento, que se investigara. Y ante la negativa de ellos dos, Carlos y Rafael, los demás miembros toman la decisión de renunciar porque no encontraron el apoyo para darle seguimiento a las investigaciones. Yo esto lo sé porque Jorge Rajo (presidente de la primera división y vicepresidente del Alianza) formaba parte de CESEN.

Cuando Villacorta le comenta eso, le habla de lo de FAS, ¿le informa que hay una sospecha o que ya había ocurrido eso?

Él me informa que hay una lista de jugadores que tiene la señora Margarita, en la cual no solo aparecen varios jugadores, no te podría mencionar quiénes porque era casi la mayoría de peso y que ahora casi todos están señalados; sino incluso estaba Byron Rodríguez, él me lo hace como una afirmación que ella la tiene, pero que él no puede hacer nada porque es peligroso.

¿Ya Rafael Villacorta era federativo y todavía no había depuesto el cargo en la primera división?

Es que él era vicepresidente y fue vicepresidente en todo ese período. ¿Cómo es posible que el vicepresidente de un equipo que estaba señalado por amaños no le haya interesado a él investigar si el daño se lo estaba generando a él mismo? Él era el vicepresidente del FAS y era también el representante. Después delegó en Fredy Vega, si no me equivoco. En el período de transición, hablo de unas tres semanas más o menos de cuando ellos toman posesión, él ya se queda solo como vicepresidente del FAS y federativo.

Alguien podría preguntarse por qué el señor Lisandro Pohl, si tiene la impresión, si escuchó, si le consta que una autoridad sabía del problema y no actuó, ¿por qué no ha expuesto a esa persona? Antes de esta entrevista, ¿le había dado esta información a otras autoridades o personeros?

Primero lo confronté a él que deberían hacer algo, no sé si en algún momento también creo que lo platiqué con Carlos Méndez; lo aconsejé que debían investigar porque les podría traer problemas, pero tampoco tuve respuesta. Yo lo que puedo confesar es que sí fui un facilitador para que, en su momento, cuando vinieron las investigaciones con este señor (Chris) Eaton, ciertos jugadores hablaran en su momento. Yo estaba bien preocupado que esto se extendiera y el alcance que esto pudiera tener. De hecho, yo estoy sufriendo parte de eso al perder piezas importantes en mi equipo, sin tres “estrellas del plantel”. Pensé, y esta es una crítica para la FIFA, que iba a actuar rápido, lamentablemente tampoco ellos hicieron nada y ahí uno se decepciona.

En esa oportunidad, si tuvo la ocasión de hablar con Chris Eaton, ¿le comentó algo sobre el conocimiento que Rafael Villacorta tendría del problema en FAS?

Yo básicamente le hice los comentarios que te estoy haciendo ahorita; en detalle, no me acuerdo.

¿Qué le parece que debería hacer la FESFUT ante el nuevo escenario que tenemos con jugadores suspendidos provisionalmente, una investigación delicada, incluso en la Fiscalía como un producto deteriorado que es ahora el fútbol nacional, patrocinadores que probablemente se puedan retirar, ¿qué debe hacer la estructura del fútbol?

Agilizar todo. No podemos seguir con la misma negligencia que se tuvo en el pasado. Treinta días es hasta mucho para sancionar. Ver cómo comenzó todo esto en los partidos de la Liga de Campeones con los equipos ya mencionados. Una vez finalizado, debería venir una reflexión interna sobre ellos y darse cuenta que son responsables por haber esperado tanto tiempo. Y como gente que se supone que son, correctos, como se haría en cualquier país civilizado, presentar sus renuncias para no terminar como en el caso de Rodrigo Calvo, quien por apadrinar a su técnico fue forzado a retirarse. Esto es todavía más grave de lo que fue en ese momento. Deben asumir su propia responsabilidad y reconocer sus fallos.

Cuando habla de “verla venir”, ¿se protegía contra una eventualidad de este tipo o recurrirá a alguna figura para no salir tan perjudicado económicamente en su equipo si hay suspensiones mayores?

En este caso los jugadores quedan suspendidos ya. Los equipos no tienen responsabilidad contractual con ellos, este mes y los demás, el tiempo que dure la sanción, entonces eso es lo primero. Lo segundo, uno siempre confía en uno. Cuando el técnico Ramiro Cepeda me pide que contrate a Montes, yo toco este tema de lo que se sabía y fui bien enfático con él. Si me hacía algo dentro del equipo, lo denunciaría.

¿Qué tan común es que los jugadores sepan de esto de amañar partidos, sepan que pasa, que hay compañeros suyos o gente de otros equipos que lo han hecho, qué tan metido está en la cotidianidad de los jugadores el tema?

Son por etapas. Por ejemplo, cuando salió lo del FAS y Metapán por las declaraciones del técnico colombiano del FAS (Alberto Rujana) y de aquellas grabaciones famosas de Víctor Velásquez, Mardoqueo, Víctor Alemán y Byron Rodríguez, obviamente algo había. Cómo vas a hacer una grabación si no es con alguna intención de algo, entonces en ese momento muchos platicaban. Después vuelven otra vez cuando surgen estas cosas de la selección. Cuando vino, por ejemplo, Eaton ya había pasado el partido entre Estados Unidos y El Salvador y lo que escuché es que ese partido estaba arreglado, incluso decían que les habían llevado el dinero a los camerinos.

¿Está hablando del partido en la hexagonal?

Sí, porque lo comentaron las personas que en ese momento estaban declarando enfrente de Eaton.

Es decir que cada vez que el tema se hizo público, ¿los jugadores reconocían haber escuchado cosas de eso o haber presenciado?

Sí, así es.

¿Pero no podría decirse que cayó en una misma situación que los jugadores, eso de callar porque la FESFUT no hacía nada ni FIFA tampoco?

Lo que hago es tratar de proteger a mis jugadores. Yo tengo una relación de mucho respeto y de confianza con ellos. Cuando nosotros fuimos a la Liga de Campeones, llegamos dos días antes, escogimos uno de los mejores hoteles, las comidas todos juntos en el hotel, los mejores menús.

Jugar un partido afuera en la Liga de Campeones es asumir ciertos controles sobre el movimiento de los jugadores en los lugares donde están alojados. ¿Qué piensa del trabajo que se hizo en ese sentido con la selección nacional a lo largo de todos estos años? ¿Cree que debe también responsabilizarse por negligencia a personal técnico?

Es que el manejo de un equipo y una selección todavía es muy difícil. Yo siento que una cosa es la confianza y otra es el respeto, tú tenés que mantener confianza y respeto en un balance, en un equilibrio bien delicado para que nadie se salga de donde corresponde, el problema es cuando se pierde ese balance entonces, se suscitan muchas cosas. Por ejemplo, a mí no me consta, pero yo he escuchado cuando comienza todo este desorden es cuando comienza la participación de El Salvador para el mundial con Rodrigo Calvo en la FESFUT. Él se ponía a jugar cartas con los jugadores dentro de las habitaciones y en una ocasión el profesor De los Cobos llegó y él se tuvo que esconder para que no lo encontraran jugando con los muchachos. Cuando tú escuchas esto y eso te lo reafirman los jugadores, te lo cuentan como chiste, qué tipo de disciplina vas a tener tú en un grupo de jugadores. Si de por sí es difícil controlar a un grupo de jugadores, cómo puede ser con tu presidente, tu jefe, participe en eso. Es delicado. Entonces cuando se va De los Cobos, que con todos sus defectos tenía una autoridad, y ponés al profesor (José Luis Rugamas), que no tiene autoridad, me imagino que para él fue casi imposible manejar al grupo. De hecho, el grupo lo terminó manejando a él. Los jugadores terminaron hasta peleándose con él. Fito fue uno de esos en un momento determinado. Esa generación cayó en una situación bien difícil, en una anarquía. También la política del presidente de la República (Antonio Saca) de dar esos premios en efectivo, también contribuyó sin que la intención fuera descomponer al grupo. Uno de los errores más grandes fue cuando a Fito metió tres goles a Haití y le dieron $15,000 más $1,000 por haber ganado. ¡16,000 en efectivo de un solo! En su vida había visto tanto dinero. Mucha gente cometió errores no con la intención de ganar, sino con decisiones poco inteligentes que terminaron dañando lo que tiene que ser la disciplina y el profesionalismo dentro de un grupo y mirá hasta dónde hemos llegado.

A lo largo de estos dos años de investigación, el nombre de Álex Escobar ha sido mencionado en más de alguna ocasión y uno se pregunta, ¿cómo van a contratar a un jugador lesionado que ha sido mencionado en supuestos amaños y darle esa confianza?

Uno actúa buscando lo mejor para su club. Yo ya te expliqué cuando contraté “al Mudo”, que me lo pidió el técnico (Cepeda). A “la Rastra” también me lo pidió el técnico, y confiaba en que lo hecho en otro equipo no se diera acá. En ese sentido, uno trata de armar el mejor equipo, piensa en la calidad del jugador en la cancha, no de lo que hace afuera. Todos queremos ganar, vivo pensando en ser campeón por mi afición. Con las personas que yo consulté, gente como Álex Amaya del Cid y Misael Alfaro, siempre me lo recomendaron como un jugador ganador y para mí pesaron mucho esas recomendaciones. Eso sí, si llego a sospechar que un jugador mío, creeme que en ese sentido sí soy implacable. Una vez lo fui con un jugador, quizás de una manera injusta, por ciertas sospechas y luego me calló la boca con su actuación en el siguiente partido, quizás porque estaba arisco en ese tema y yo reaccioné.

Estaría de acuerdo en que los 10 presidentes han tenido que seguir adelante pese a que sospechan que hay un problema muy serio alrededor...

Lo que pasa es que no nos ha quedado de otra. Primero es que es bien difícil encontrar una unidad entre los 10 presidentes para poder hacer un frente común en esto. Hay intereses creados, acordémonos que en la federación hay dos equipos representados en este caso el FAS y el Firpo, a veces se malinterpreta que tomar una acción es como estar uno en contra de ellos y no es eso, es uno señalar un problema que hay que corregir. En este caso, yo no culpo a toda la federación porque conociendo cómo es nuestro medio, yo no puedo culpar a los federativos de las ADFAS o de la segunda y la tercera en que ellos tengan que renunciar porque ellos poco pueden hacer si el presidente y el otro representante de la primera división, que eran los más interesados en que los jugadores que eran de primera actuaran, ellos no podían hacerlo. Por ejemplo el presidente del Firpo es bien difícil su posición como padre del presidente de la federación, es bien comprensible esa situación. El caso del FAS, como presidente del FAS y federativo, cómo se va a autoinculpar, pensando en cómo los protege o cómo protege al club, pero a la larga termina haciéndole un daño. Creo que eso es lo que no ha permitido que se hubiera limpiado antes. Entonces cuando hay esa presión internacional, los reportajes de ESPN, gracias a lo que todos ustedes como periódico, pues obviamente que han actuado. Es lamentable porque con todo respeto para las exposiciones del presidente (de la FESFUT), no lo han hecho libremente porque si no lo hubieran hecho hace tres años, hace dos, hace uno, antes que comenzara el campeonato. Lo hacen en un momento en el que ya comenzó el campeonato. Te quieren ver como un idiota. Es mejor ser honestos y reconocer que hemos cometido un error. No hemos actuado con tiempo y hoy estas son las consecuencias. Lo que a mí no me tiene contento es que todo se ha desembocado solamente en jugadores y se están obviando responsabilidades más altas que en este caso deberían de tomarse.

Cuando habla de renuncias, ¿usted va a ser un impulsor para formar una asamblea general del fútbol?

No. Yo creo que aquí va a depender de ellos. Yo siento que cumplo con exteriorizar cuál es mi pensamiento, de ahí para allá cada quien. Esto no es una cruzada en contra de nadie. Yo no quiero hacer así. Pienso que hemos llegado al punto más negro de nuestra historia en fútbol y es algo que realmente hace cinco o seis años nadie se imaginó. Esto debe tener una ruptura drástica para que esto no vuelva a pasar, para que aquí jugadores ya no piensen en que esto no es rentable, para que cualquier federativo en el futuro sepa que actuará con ética. Si nosotros queremos realmente a este fútbol, las decisiones tienen que ser consecuentes con todo y no querernos limitar a lavarnos las manos castigando jugadores.