Multas. La ordenanza contravencional que prohíbe las ventas en la calle entró en vigor la semana anterior. Establece multas para vendedores y compradores.

Desde la semana anterior entró en vigor en la ciudad de Sonsonate la ordenanza municipal que prohíbe las ventas ambulantes en las arterias desalojadas, y establece para los infractores multas económicas y decomiso de mercadería.

La medida no solo se aplicará al vendedor sino también al comprador que sea sorprendido en las calles realizando alguna transacción, confirmó el alcalde Roberto Aquino, quien dijo que la multa a aplicar será de $55.

El funcionario añadió que la ordenanza contravencional se decretó como una medida de garantía para que las calles y avenidas que fueron despejadas desde enero no vuelvan a ser ocupadas por vendedores ambulantes.

Desde que la municipalidad inauguró el proyecto comercial Mega Plaza, más de 3,500 personas que ejercían el comercio en las arterias del centro de la ciudad fueron instalados en un solo lugar en el barrio Veracruz.

Sin embargo, algunos vendedores que aducen no haber sido tomados en cuenta en la Mega Plaza han intentado volver a las vías públicas, por lo que han tenido que intervenir el Cuerpo de Agentes Municipales (CAM) y la Policía Nacional Civil (PNC) para retirarlos y hacer cumplir la ordenanza.

A casi mes y medio de haber sido despejadas las vías del centro de la ciudad, los comerciantes continúan desafiando a las autoridades. A pesar de los decomisos y enfrentamientos contra los agentes del CAM, los vendedores insisten en estar en las zonas desalojadas.

Aquino dijo que el concejo se vio obligado a crear una ordenanza para que los agentes tuvieran un amparo legal ante la insistencia de los comerciantes.

De acuerdo con el alcalde, ya se constató que muchos de esos vendedores tienen puestos en la Mega Plaza y que se han salido aduciendo que no venden.

Aquino sospecha que estas personas están siendo motivadas por políticos que buscan dañar su imagen. Algunos compradores no están de acuerdo con la ordenanza pues consideran que es ilegal porque cualquiera puede comprar donde mejor le parezca.

No obstante, el alcalde sostiene que los comerciantes intentarán seguir en las calles mientras la misma gente les quiera comprar y con ello contribuyen al desorden en la ciudad.