Expertos recomiendan que la mayoría de los pacientes con por reflujo gastroesofágico reciba un tratamiento farmacológico para suprimir la acidez e indicarle una endoscopia si no responde al fármaco.

Una organización profesional de médicos de Estados Unidos recomendó limitar el uso de la pesquisa del cáncer de esófago a los pacientes con acidez estomacal crónica y síntomas adicionales graves.

Conocida como endoscopia superior, el procedimiento se usa para diagnosticar y manejar la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), que eleva el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.

Para el Colegio Estadounidense de Médicos, en algunos casos la pesquisa sería innecesaria, sumaría costos y aumentaría el riesgo de padecer efectos adversos sin una prueba sólida de algún beneficio.

“No todos los pacientes con ERGE que consultan deberían pasar por este procedimiento”, dijo el doctor Amir Qaseem, director de Políticas Clínicas del ACP y coautor de las nuevas guías. “Es un procedimiento de bajo riesgo, pero todo procedimiento puede tener complicaciones”, agregó.

La Sociedad Estadounidense del Cáncer estima que uno de cada 125 hombres y una de cada 400 mujeres de Estados Unidos desarrollarán cáncer esofágico; la mayoría de los pacientes mueren dentro de los cinco años posteriores al diagnóstico.

La Comisión de Guías Clínicas del ACP asegura que tampoco existen pruebas de que la endoscopia superior tradicional disminuya esos riesgos. Se recomienda que la mayoría de los pacientes con ERGE, incluidos aquellos con acidez estomacal y regurgitación, reciban un tratamiento farmacológico para suprimir la acidez e indicarle una endoscopia si no responde al fármaco. Los pacientes con síntomas más graves pueden ir directo a la endoscopia para descartar enfermedades más graves, aunque la pesquisa no debería repetirse de forma regular si la primera es negativa. En el caso del esófago de Barrett, que ocurre cuando el ácido estomacal lesiona las paredes esofágicas, a los pacientes sin signos de cáncer se les debería realizar la pesquisa una vez cada tres años. Aun en los pacientes con Barrett, el riesgo de desarrollar cáncer es bastante bajo, según la doctora Lauren Gerson, gastroenteróloga de la Stanford University, en California, y que no participó del estudio.

La especialista consideró que los pacientes comprendan los beneficios y las limitaciones de la pesquisa del cáncer esofágico y recomendó indagar por qué el médico le indica una endoscopia y si es necesaria.