Función
El vapor de la caldera es utilizado para esterilizar la ropa del Hospital Rosales. También sirve para desinfectar el instrumental médico para procedimientos.
El colapso de la caldera que genera vapor en el Hospital Rosales provocó inconvenientes en el abastecimiento de ropa para algunas áreas del centro médico y provocó la suspensión de siete cirugías, tres de ellas de la especialidad de oftalmología, confirmó la doctora Georgina Martínez, subdirectora del Rosales.

Por el daño, el instrumental utilizado para los procedimientos médicos no pudo ser desinfectado en el arsenal, detalló el jueves un grupo de empleados.

Las operaciones de los pacientes ya fueron reprogramadas, para que no tengan inconvenientes, aseguró Martínez.

Sin embargo, la ropa de los pacientes y el instrumental médico fue esterilizada sin inconvenientes, recalcó la subdirectora del hospital centenario.

El jueves por la noche se efectuaron las pruebas para la reactivación de la máquina, que es vital en el funcionamiento del centro médico.

Ayer por la mañana, los empleados de lavandería trabajaban para sacar a tiempo la ropa sucia acumulada, que no pudo ser lavada el jueves.

La situación se complicó porque la caldera de emergencia también se arruinó e hizo cortocircuito, confirmó la dirección del Hospital Rosales.

Mauricio Ventura Centeno, director del Rosales, explicó que un repuesto de la caldera se averió y fue sustituido.

Empleados del Hospital Rosales aseguran que los daños en la caldera son recurrentes. En 2012 la máquina se arruinó cinco veces y lamentaron que los técnicos no encuentren solución al problema.

En contraste a la situación de la caldera, el hospital de especialidades ha invertido más de $175,000 para la modernización del Departamento de Patología y la remodelación de la estructura física de hierro del centro médico, que fue inaugurado el 13 de julio de 1902.