Algunos son animales, otros son colores y otros algún juego de palabras. Lo cierto es que la creatividad no tiene límites cuando de nombrar a una selección de fútbol se trata. Lo que en El Salvador es conocida como la Azul, en otros lugares del mundo también es aceptado como los apelativos con que es conocido cada representativo nacional. Y las 32 selecciones mundialistas tampoco escapan.

 

Lo más popular es nombrar a la selección a partir del color de la camiseta, por eso que Argentina es conocida como la albiceleste o Paraguay como la albirroja, dada la combinación de tonos blanco con celeste y blanco con rojo de sus camisetas.

 

La predilección por hacer referencia al tono de las camisetas es más común. Además de las combinaciones antes mencionadas, no faltan las camisas que ofrecen un solo color a la vista y que las vuelve fácil de identificar. Ahí es donde nacen “la Azzurra” italiana o “les Bleus” (azules) franceses, sin tampoco olvidar la popular verdeamarelha de Brasil, en la que prima el amarillo pero el verde no pierde su lugar; por mucho y que los pentacampeones del mundo también sean conocidos como “los Canarinhos”.

 

Además, también aparecen estas referencias cuando se hace mención al rojo, que es un color bastante ocupado por los representativos mundialistas. Así, tenemos en Suramérica a “la Roja”, reflejada en Chile, y Europa tiene a su propia “Furia Roja”, con España. Mientras tanto, en Asia, los surcoreanos son “los Diablos Rojos” o “la Marea Roja”, aunque también han adoptado el término de “los Tigres Asiáticos”.

 

Son animales

Ocupar los nombres de animales para hacer referencia a las selecciones tampoco es una moda muy desapercibida, aunque son pocos los equipos mundialistas que reciben ese tipo de apelativos, son sumamente populares más que todo en la zona asiática y africana del mundo del fútbol.

 

Por eso es que así como en el caso de los surcoreanos, Sudáfrica también se encontrará en el mundial con que tendrá la visita de “los Elefantes” de Costa de Marfil y de “los Leones Indomables” de Camerún.

 

Tampoco hay que olvidar a “los Zorros del Desierto”, de Argelia, que luego de vagar perdidos durante 24 años regresan a un mundial luego de su última participación, la de México 1986.

 

Y las aves también tienen su lugar en el concurso de apelativos del mundial, específicamente las águilas. Todos quieren ser águila. Los jugadores de Serbia son conocidos como “las Águilas Blancas”, mientras que Nigeria es conocido como “las Superáguilas” o “Águilas Verdes”.

 

Finalmente, aunque no por eso menos importante, tampoco hacen falta los otros apelativos, los que no nacen del color de la camisa. Los apelativos curiosos, como podría considerarse “los Socceroos” con que se refieren popularmente a los australianos, o el más largo “equipo de las barras y las estrellas” en referencia a los también nombrados “yanquis”, Estados Unidos.

 

Y si de connotación política se trata, tampoco los norcoreanos se quedan fuera, puesto que el país más misterioso de los 32 que verán actividad en Sudáfrica 2010 es conocido como “la Furia Comunista”.

 

“Los Samurai Azules”, Japón; “el Barco Pirata”, Grecia; “la Naranja Mecánica”, Holanda; “la H”, Honduras; “los Kiwis”, Nueva Zelanda. Los apelativos nunca hacen falta cuando se trata de nombrar selecciones y de encerrar el sentimiento de un pueblo en una palabra, como bien lo muestra también el popular “Die Mannschaft” —“el equipo”— con que es conocida Alemania.

 

Por lo tanto, no se quede extrañado cuando durante el próximo mundial escuche alguno de los anteriores apelativos. Simplemente se trata de la manera en que son conocidas las distintas selecciones.