Convicción
Se habla no solo de pensiones o de entrega de prótesis. Se habla de espacios, de empleos, de capacitaciones, de oportunidades para los lisiados.
Escrito por Glenda GirónDomingo, 05 febrero 2012 00:00
Carta editorial
A Israel Quintanilla lo hace destacar su convicción. Al margen de si está o no cosechando los frutos esperados, o de si su ideología es o no la menos criticable, él está plenamente convencido de que cada paso que ha dado ha sido el que mejor se le ha planteado en cada momento de su vida.
Quintanilla ingresó en 1998 a la Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador (ALGES). Y en 2006 se convirtió en el presidente de esa institución. Desde ese cargo habla acerca de la enorme distancia que, a 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz, hay entre lo que los lisiados de guerra tienen y lo que deberían tener.
Se habla no solo de pensiones o de entrega de prótesis. Se habla de espacios, de empleos, de capacitaciones, de oportunidades para este sector de la población que no perdió la vida en la guerra, pero perdió mucho. Quintanilla habla de cumplimiento de leyes que ya existen, pero que no han encontrado en la práctica un asidero. En esta entrevista realizada por el periodista Ronald Portillo, Quintanilla reconoce el poco acompañamiento que ha tenido este sector de la población de parte de las instituciones gubernamentales que más involucradas deberían estar en la inclusión y rehabilitación.
Sebastián Benedetti, por otra parte, escribe desde Argentina un reportaje acerca de otro personaje al que también lo envuelve una gran voluntad. Carlos Mancuso es un sacerdote católico que se ha especializado en un área de la que poco se habla en los pasillos de la Iglesia católica: el exorcismo. Mancuso, como se destaca en este texto, es uno de los pocos exorcistas que hablan acerca de esta actividad y que cuentan, además, con el aval del Vaticano.
La de Mancuso es una historia llena de contrastes, desde su suave forma de conducirse, hasta la fuerza física que debe utilizar para someter a las personas que buscan su auxilio. Ante la falta de documentos que consignen los pormenores de su actividad, Mancuso es como autodidacta. Es un total convencido de que el hecho de que no se hable del exorcismo no niega su existencia.
Convencidos están también los que se practican modificaciones corporales como una forma de expresar el arte en el que creen. Y son las imágenes de la Expo Tattoo celebrada en Caracas, Venezuela, las que completan esta edición.














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