--Los barcos son siempre del mar.

 

—¡Qué bonita frase! Lo felicito por la inventiva.

 

—Bueno, le agradezco, pero tengo que decirle que esa frase no es mía, sino de Claudia.

 

—¿Claudia? ¿Quién es Claudia?

 

—Mi hada madrina.

 

—¡Ah, qué divertido! ¿Tiene usted un hada madrina? ¿Esos no son personajes de leyenda de otro tiempo?

 

—Sí, lo son. Claudia es un personaje de leyenda. Como lo es el mar, como lo es la luz…

 

—Como lo es este barco en el que navegamos hacia cualquier horizonte. 

 

326. MISIÓN DEL ÁNGEL

--¿Cuándo llegaste?

 

—Ayer, ya cuando anochecía. El viaje fue largo. Vengo del desierto, y los desiertos tienden a ser infinitos.

 

—Espero que hayas traído mi encomienda.

 

—Sí, por supuesto. Aquí está. Es un pequeño sobre sellado.

 

—Y con lacre, como entonces. ¿Te lo dio él de propia mano?

 

—Por supuesto. Él es de los caballeros de antes, que veneran a sus damas.

 

—Aunque sea muy joven.

 

—Claro, como todos los resucitados. El amor sí hace milagros. 

 

327. ADVERTENCIA SUTIL

--¿De qué trabajo estamos hablando?

 

—Del trabajo de embalsamador.

 

—Que yo sepa, la empresa no tiene necesidad de tal servicio.

 

—Entonces, no sé cómo me llegó esta comunicación, en la que aceptan mi solicitud de empleo. Mire.

 

—Tiene que haber un error. Aquí sólo hay seres vivos.

 

—¿En serio?

 

—Este es el Paraíso. No como metáfora: en concreto.

 

—Ah, pero no hay Paraíso que dure para siempre. ¡Cuidado! 

 

328. ROMANCE MUY ACTUAL

 

--Aunque nos conocimos ayer, yo ya estoy listo para sellar el compromiso.

 

—Es una aventura, pero…

 

—No, no es una aventura: es sólo una apuesta aventurada.

 

—¿Y no es lo mismo?

 

—¡Qué va! Usted me inspira la confianza de las damas clásicas.

 

—¿Y eso qué garantiza?

 

—Que si hay alguna falla en el compromiso, usted se desvanecerá como por obra de encanto…

 

—¿Y si, llegado el momento, no me desvanezco tan fácilmente?

 

—Bueno, entonces podemos acudir a métodos más modernos. Hay que ser creativo.

 

329. TRATO HECHO

--Lo que más valoro de su personalidad es la entereza.

 

—Ah, claro, usted habla de esa imagen que se nos atribuye.

 

—¡Hombre, en esta vida hay que distinguir más allá de las imágenes!

 

—¿Y para qué soy bueno, entonces?

 

—Para guardián en la esquina más distante, donde puede haber más riesgo.

 

—¿De qué?

 

—De visitantes inesperados, ésos que luego se convierten en intrusos peligrosos. Usted es el vigilante idóneo, porque parece tan desvalido…

 

—Entiendo. Yo soy el sauce llorón y usted es el viento responsable. Trato hecho. 

 

330. PATENTE METAFÍSICA

 

--Dicen que los dioses mueren jóvenes.

 

—Esa es una figura literaria, porque los dioses no mueren.

 

—¡Claro que mueren! Son más humanos que nosotros, y ahí está su virtud principal.

 

—Entonces, ser humano sería superior a ser divino.

 

—Pues si de eso se trata. Lo humano es lo máximo.

 

—¿Vivir y morir?

 

—Es que la eternidad no tiene sentido como estado inmutable. También en la eternidad hay vida y muerte.

 

—¡Me gusta, me gusta! Es una idea perfectamente patentable. 

 

331. ¿SERÁ ELEGIBLE?

 

--Cantan los muertos con la tierra en la boca…

 

—¡Uy, qué idea!

 

—No es una idea: es una afirmación de Gabriel D´Annunzio. Y tiene sentido.

 

—Poético, tal vez.

 

—No, perfectamente práctico. Los muertos cantan porque son libres…

 

—¿Y la tierra en la boca?

 

—Es su tributo de amor al mundo en que vivieron.

 

—Bueno, yo soy un simple mortal y esas figuraciones no me convencen. Prefiero que me cremen, y así el fuego cantará por mí. Y la tierra en la boca, ¡guácala!

 

332. HILANDO FINO

 

--La política es un juego. Y desde luego no es un juego limpio.

 

—Eso está sabido hasta la saciedad. Debería ser opcional y no obligatorio.

 

—¿Y quién dice que sea obligatorio?

 

—La escritura sagrada.

 

—¿Cómo así?

 

—Amaos los unos a los otros. Populismo puro. Política subliminal. ¡Qué miedo!