“La destitución arbitraria de los magistrados atenta contra los valores y principios del Estado de Derecho y de las sociedades democráticas.”
Pronunciamiento de Sala de lo Constitucional de El Salvador
Cuatro de los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) firmaron un pronunciamiento para apoyar a sus colegas hondureños que fueron destituidos por el Congreso Nacional de ese país el pasado 12 de diciembre.

En el texto, firmado por los magistrados Florentín Meléndez, Belarmino Jaime, Sidney Blanco y Rodolfo González, la Sala de lo Constitucional llama a superar la crisis institucional, “que tenga como base el respeto a la inamovilidad e independencia de los jueces destituidos”.

El presidente de la CSJ y de la Sala de lo Constitucional, Salomón Padilla, fue el único magistrado que no firmó el pronunciamiento.

Los constitucionalistas consideran que la destitución de los magistrados hondureños José Antonio Gutiérrez, Rosalinda Cruz Sequeira, Enrique Bustillos Palma y José Francisco Ruiz fue arbitraria, pues, según su criterio, atenta contra el Estado de Derecho, la separación de poderes y la independencia judicial.

Los cuatro magistrados, en su escrito, compararon la situación hondureña con lo ocurrido en Costa Rica y El Salvador, donde las respectivas salas de lo Constitucional se vieron envueltas en crisis institucionales tras emitir fallos que no fueron aceptados por sectores políticos.

En el país, la Sala de lo Constitucional declaró ilegales dos elecciones de magistrados de la CSJ, lo que desató un enfrentamiento directo con la Asamblea Legislativa. Los diputados decidieron crear una comisión para investigar los nombramientos de los magistrados de la sala.

“Estas amenazas a la justicia regional ponen en riesgo la estabilidad jurídica en la región, y afectan la confianza y credibilidad de la comunidad internacional en nuestras instituciones democráticas, con la consecuente afectación a los derechos fundamentales de nuestros pueblos”, sostuvo la sala en el escrito.

Los magistrados hondureños fueron destituidos después de haber fallado contra una iniciativa impulsada por el presidente Porfirio Lobo, al declarar ilegales algunas pruebas para la policía.