El Ministerio de Justicia y Seguridad Pública busca aprobar el uso de brazaletes electrónicos en el sistema penitenciario de El Salvador, con el objetivo de permitir que reos en fase de confianza salgan de los centros penales, a concluir sus penas; se utilice como medida alterna a la detención provisional, y se aplique como pena a los delitos menos graves.

"Los reos por homicidio, extorsión, violación, secuestro y narcoactividad estarán excluidos del programa de brazalete", notificó el ministro de Seguridad, Ricardo Perdomo; quien llegó a la Asamblea acompañado del director de Centros Penales, Rodil Hernández.

Los funcionarios entregaron al presidente legislativo, Sigfrido Reyes, el anteproyecto de ley para regular el uso se brazaletes electrónicos en El Salvador.

Con el anteproyecto se pretende beneficiar alrededor de 2,000 procesados y 2,000 condenados bajo decisión de los jueces, notificó Perdomo, al momento de indicar que "de esta forma sacaríamos a 4,000 personas de centros penales, en condiciones de total vigilancia, para aliviar el hacinamiento".

El Estado gastaría $9 millones en la compra de los brazaletes electrónicos para reos "de baja peligrosidad", según Perdomo.

El documento es una iniciativa del presidente de la República, Mauricio Funes; a través del Ministro de Justicia, Perdomo; y consensuado en la Unidad Técnica Ejecutiva del Sector de Justicia (UTE).

Reyes indicó que este proyecto también es parte de la rehabilitación que debe brindarse en el sistema penitenciario.

Asimismo, se prevé que Seguridad presente un proyecto de ley para prohibir la señal telefónica en los penales, con el fin de evitar más delitos ordenados desde los recintos e incluir un sistema cerrado de telefonía para los internos.

También, se confirmó que se estaría buscando terrenos para construir subdelegaciones y áreas de recreación para cumplir con el concepto de policia cominitaria, uno de ellos, podría ser en el antiguo predio del Teleférico, en San Jacinto.