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Octubre de 2012. Tres menores perdieron la vida en San Miguel cuando una corriente de agua los succionó en un tragante.

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  • Octubre de 2012. Tres menores perdieron la vida en San Miguel cuando una corriente de agua los succionó en un tragante.

  • Desagüe. La alcaldía migueleña se limitó a colocar una rendija sobre el desagüe por donde dos hermanos y su prima fueron arrastrados el año pasado por una correntada. No hay señalización adecuada que advierta sobre el peligro que se genera.

Octubre de 2012. Tres menores perdieron la vida en San Miguel cuando una corriente de agua los succionó en un tragante.
A escasos días para que inicie la temporada de lluvias aún hace falta que se señalice la intersección de la 8.ª calle poniente y la avenida Roosevelt de San Miguel, mediante la colocación de un rótulo donde se indique que este punto es un lugar sumamente peligroso debido a las inundaciones que ocurren cada vez que caen fuertes tormentas.

En años anteriores este sector quedó prácticamente cubierto por el agua lluvia, a causa de las escorrentías que bajan del volcán Chaparrastique, lo que impide la circulación de vehículos y personas por la zona.

Trágicamente en octubre pasado los hermanos Wendy Stefani y José Ricardo Girón Portillo (de nueve y siete años, respectivamente) y su prima Doris Aracely Hernández Portillo, de seis, fueron arrastrados por una correntada y cayeron a un desagüe que está en el lugar cuyas aguas desembocan en el río Grande de San Miguel.

A pesar de este antecedente, las autoridades han hecho poco para evitar que ocurra una situación similar a la que originó la muerte de los menores. La alcaldía se limitó a colocar un enrejado sobre los tubos del desagüe.

Francisco Antonio Aguirre Gallo, ingeniero geólogo y experto en gestión de riesgo de la Facultad Multidisciplinaria de Oriente de la Universidad de El Salvador (FMO/UES), considera que esta medida no es suficiente: “Ahí no está señalizado como lugar de gran riesgo. No hay un rótulo que diga que es un sitio superpeligroso, donde indique que no se debe pasar cuando llueve, ni una regleta con los colores rojo, amarillo o verde que indican el nivel de peligrosidad de la zona”.

El experto ambientalista indicó que la mayoría de migueleños conocen qué calles se inundan durante las tormentas, aunque un visitante no puede hacerlo.

“Ponía el ejemplo: soy un invitado de una familia de San Miguel y me agarra la tormenta y yo sé que para ir a la casa de un amigo tengo que pasar por esa calle y ahí no hay un rótulo que diga esta es una zona peligrosa”, ejemplificó.

Miembros de la Comisión de Protección Civil confirmaron que este tramo de la avenida Roosevelt es considerado como un lugar de alto riesgo, por lo que se coordinará con la Policía el colocar conos a fin de impedir el tráfico cuando se inunde la calle.