Es una lucha quijotesca. Como buena salvadoreña y catadora de café yo defiendo el café Borbón a capa y espada. Sí, esa variedad que cubre el 59 por ciento de nuestros cafetales, que tiene sabor exquisito y calidad excepcional, pero que está siendo atacada por la roya del cafeto y que necesita que alguien la defienda. Por eso hago en su nombre un llamado de emergencia.

Me asusta escuchar a dirigentes de cooperativas, agrónomos, entre otros expertos, recomendar que se sustituya el Borbón por variedades como el Catimor o el Cuscatleco, que son más productivas y resistentes. Asusta aún más escuchar a caficultores decir que eso harán.

¿Cómo es posible que castiguemos así a la variedad que nos ha destacado internacionalmente?

Por si algunos no lo saben, El Salvador será el país “Portrait”, o retratado, en la feria de la Asociación Americana de Cafés Especiales (SCAA), que se realizará en Boston en 2013. ¡Los ojos del mundo de los cafés especiales estarán puestos sobre nosotros! Y no por nuestra producción. Comparados con Brasil, somos tan grandes como nuestro territorio: un pulgarcito. Lo que nos hace grandes es la calidad. Y esa nos la ha dado, desde siempre, el Borbón. En la página web de la SCAA (http://www.scaaevent.org/?p=country) se afirma lo siguiente: “El Salvador es uno de los últimos bastiones de la variedad de café Borbón... la variedad Borbón provee un perfil de sabor que está en gran demanda en el actual mercado en expansión de cafés especiales. Ahora que en el mundo del café ha revivido el interés por esta variedad, El Salvador ha tomado un estatus como la más grande reserva de germoplasma de Borbón”. Pero la frase que más impresiona es esta: “Así pues, el país no solo tiene mucho café Borbón, sino también es el único país del mundo que ha hecho esfuerzos por protegerlo”.

¡Vaya! Afuera valoran lo que nosotros no. Ni las cooperativas ni los exportadores, que sin duda venden bien los cafés especiales, premian a los caficultores que todavía les entregan su Borbón y que les es pagado como cualquier variedad inferior.

¿Qué incentivo económico tiene el caficultor para seguirle apostando a esta variedad? ¡Produce menos, cuesta más, es más susceptible a plagas, y lo pagan igual!

Señores cafetaleros, la roya ya afectó nuestros borbones. Y ni siquiera es nuestra culpa. Los altos costos de los pesticidas, abonos y fertilizantes; ni se diga los altos costos de la mano de obra, pues el Borbón requiere más cuido que otras variedades; y el bajo precio internacional... todo ha sido desfavorable.

La cosecha 2012-2013, que se estimaba en 1.9 millones de quintales, se reducirá severamente. ¡No permitamos que también decaiga nuestra taza, ni nuestras perspectivas económicas!

La mejor lucha contra la roya es prevenirla. Nuestros cafetales no estaban preparados para un brote tan fuerte. Ahora nos queda combatirla y prevenir para el próximo año. No pensemos que la única solución es sustituir el Borbón, como nos “aconsejan”.

Pensemos a futuro. El precio de contrato C es volátil. En cualquier momento baja, como está sucediendo, y es cuando los cafés diferenciados son estratégicos. Requieren más trabajo, más inversión, pero lo valen. ¿Qué haría un El Salvador completamente volcado a producción? Ser un esclavo del precio internacional.

Exhorto al Gobierno, cooperativas, asociaciones cafetaleras y demás, a mantenerse firmes en la promoción de la calidad de nuestro café. Sobre todo, les aconsejo incentivar el cultivo del Borbón. No tiremos a la basura tantos años de esfuerzo. Los caficultores necesitan apoyo para no recurrir a medidas drásticas al no encontrar otras alternativas para conservar sus borbones.

Se necesita apoyo científico, técnico y económico y sobre todo moral. Necesitamos saber que como país nuestra política es proteger la calidad.

El Catimor, el Cuscatleco y otras variedades no nos diferencian, ni nos representan. Busquemos un balance producción-calidad. No nos convirtamos en un número más en el mercado internacional.

Sigamos cultivando el buen café que nos ha destacado mundialmente. ¡Sigamos siendo esa gran reserva de la variedad Borbón que nos hace únicos! Estamos a tiempo.