Un superviviente ecuatoriano informó a militares mexicanos sobre la masacre de 72 inmigrantes que hace tres años sacudió a la región.

En un rancho de San Fernando, Tamaulipas, fueron encontrados los cadáveres de 58 hombres y 14 mujeres que fueron ejecutados por miembros del cartel de Los Zetas, tras negarse a trabajar para ellos.

Entre las víctimas se encontraban 14 salvadoreños, la mayoría originarios del oriente del país. Entre los muertos estaban los menores salvadoreños Yedymi Victoria Castro y Wilmer Antonio Velásquez, ambos de 15 años.

Los restos de ambos fueron los últimos en ser repatriados.

El año pasado se detuvo a varios implicados en el traslado de los salvadoreños que murieron en Tamaulipas.

En total, 81 personas ha sido detenidas en México acusadas de participar en el crimen en San Fernando.

La masacre puso de manifiesto el involucramiento de los carteles en el lucrativo negocio del tráfico de personas.