El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) denunció hoy el supuesto uso de armas químicas ayer por parte de fuerzas del régimen de Bachar al Asad, en ataques contra civiles, incluidos niños y niñas, en las afueras de Damasco y lo calificó de "perturbador".

La Coalición Nacional Siria (CNFROS, la principal alianza opositora) denunció que al menos 1.300 personas murieron ayer en un supuesto ataque con armas químicas en la zona de Guta Oriental y otras áreas en los alrededores de la capital, unas acusaciones que fueron rechazadas casi de forma inmediata por el régimen.

"Este tipo de actos horribles deben servir para recordar a todas las partes y a todos aquellos que tienen alguna influencia sobre ellas que este conflicto terrible ha durado demasiado tiempo y que los niños y niñas han sufrido demasiado", expresó UNICEF en una declaración.

La agencia de la ONU sentenció que es preciso proteger a los niños y niñas en el conflicto, y que todos aquellos que son incapaces de hacerlo deben ser considerados responsables.

Desde el pasado 19 de agosto, una misión de expertos de la ONU, capitaneada por el profesor sueco Ake Sellstr m, está en Siria para investigar el uso de este tipo de armas en la guerra civil, que ya va por su tercer año.

El equipo de expertos sólo tiene mandato para investigar si se usaron armas químicas, no quién las usó, y empezó sus trabajos esta semana tras recibir autorización del régimen después de meses de negociaciones.

El pasado 20 de agosto la Coalición Nacional Siria, principal grupo de la oposición, denunció que el régimen de Damasco restringe los movimientos de la misión de la ONU, lo que afectará al resultado de su estudio.

Desde que se inició la guerra civil en Siria, en marzo de 2011, han muerto más de 100.000 personas y casi siete millones necesitan ayuda humanitaria de emergencia, según las últimas cifras de las Naciones Unidas.