Seguridad. En los dos años consecutivos que han tenido veda la delincuencia ha bajado considerablemente, según estimaciones de la municipalidad.

No hay rótulos que indiquen que está prohibida la portación de armas en el municipio, fueron destruidos, pero la mayoría de visitantes y residentes de Puerto El Triunfo, en Usulután, lo saben.

A unos 30 kilómetros de la cabecera, Puerto El Triunfo es el único territorio de la zona oriental que sigue impulsando la medida de veda de armas, para controlar la criminalidad, sobre todo de los homicidios.

En la zona es conocida la fuerte presencia de pandilleros y que hasta llegaron a provocar paros de buses con las extorsiones que cometían en años anteriores.

El alcalde José Rodrigo Tenorio afirma que en los dos años consecutivos que han tenido veda la delincuencia ha bajado considerablemente, en un 70%, estima. En 2012 lamentaron dos homicidios, mientras que en 2009 y 2010 fueron 12 cada año.

En lo que va del año cuatro homicidios han ocurrido en la entrada a la localidad, lo que ha empañado el proceso; sin embargo, este sigue, informaron las autoridades locales.

“No es solo la veda de armas, claro que eso contribuye mucho, pero además desarrollamos escuelas de fútbol, hemos organizado ocho en diferentes sectores”, dijo.

La Policía Nacional Civil (PNC) hace lo propio, desde que inició el esfuerzo de prevención se realiza la escuela de verano, cuando los estudiantes están de vacaciones participan en actividades tipo campamento: juegos, competencias y aprendizaje de valores.

“Queremos seguir con la veda de armas, los turistas se sienten libres y seguros, porque la medida ha dado buenos resultados, aquí no tenemos problemas de heridos o balaceras en sitios de turismo”, afirmó Tenorio. El municipio cuenta con una ordenanza que permite la vigencia de la veda y esta será renovada este año, con el apoyo del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, aseguró.

En Puerto El Triunfo se ha mejorado la estética del embarcadero, ha sido adornado con caballos de mar cubiertos con restos de cerámica, hay pasos peatonales, áreas de parqueo. Los restaurantes están ubicados en un solo sitio y por lo general pasan llenos de visitantes.

Durante los fines de semana la alcaldía registra unos 260 visitantes y en días de semana unos 60, pero durante las fiestas patronales o las vacaciones la afluencia se cuadruplica, aseguraron, ya que es un municipio sin violencia.

Los comerciantes de la zona aseguran que la medida les ha ayudado a progresar, ya que llegan más turistas a disfrutar de la comida local, el paisaje, los paseos en lancha, los recorridos para hacer fotografías y otras actividades propias del puerto. “Nosotros que hemos experimentado el cambio del puerto desde cuando era bien violento a esta fecha que es como un paraíso invitamos a otros municipios a que lo hagan con responsabilidad porque da resultado, dependiendo de cómo nos involucremos todos”, dijo una de las comerciantes locales.

En la región oriental la PNC decomisó el año pasado 1,196 armas de fuego, la mayoría de estas en Usulután. “Usulután sobrepasa la incautación de armas en la región, pese a que tiene menos población y policías que San Miguel y en parte se debe a la veda de armas que se desarrolló en algunos municipios”, dijo el jefe regional de la PNC, Evaristo Padilla.

Otros municipios como Jucuarán, Jiquilisco, Usulután, Chirilagua, Conchagua y San Miguel han tenido vedas totales o parciales, pero no han renovado las ordenanzas que permiten ejecutarlo en conjunto con la entidad.

“La medida redujo un buen porcentaje los homicidios donde fue aplicada, pero algunos sectores se sintieron afectados porque no podían andar armados en tiangues, en mercados”, comentó.

Entre los planes anuales de la Policía contempla analizar junto a los alcaldes la propuesta de veda de armas, pero algunos de estos no quieren ejecutar la medida, solo durante las fiestas patronales.