Los niveles de vitaminas y sales minerales de la sandía son poco relevantes, siendo el potasio y el magnesio los que más destacan, si bien en cantidades inferiores comparados con otras frutas.
El color rosado de su pulpa se debe a la presencia del pigmento licopeno, sustancia con capacidad antioxidante. El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
Propiedades
Además de calmar la sed, posee propiedades depurativas. Es recomendable en problemas renales o de las vías urinarias.
La sandía es muy apropiada en dietas de adelgazamiento.
Su consumo produce sensación de saciedad.
Su contenido en fibra ayuda a limpiar los intestinos.
Favorece la eliminación de residuos tóxicos.
Ayuda a mantener la presión arterial.
Tiene propiedades benéficas:
n Para el crecimiento óseo, tejidos y sistema nervioso en los niños.
n Problemas de retención de líquidos (diurético).
n Problemas de tránsito intestinal, estreñimiento (gran poder laxante).
n Hipertensión.
n Cálculos renales.
n Prostatitis y cistitis.
n Insuficiencia renal.
n Cáncer de vejiga.
n Ácido úrico (lo expulsa).
n Sistema nervioso.
n Anticancerígeno.
n Desintoxicante y depurador.
n Previene problemas cardiovasculares y degenerativos.
n Refuerza el sistema inmunológico.
Información nutricional
Por 250 gramos: 75 calorías; un 42% de las necesidades diarias de vitamina C; un 15% de vitamina A; un 10% de vitamina B1; también contiene vitamina B6, fibra y potasio.
Si quiere que la sandía le siente bien y aprovechar al máximo sus propiedades, tómela en ayunas o fuera de las comidas, ya que al ser prácticamente agua tiende a fermentar si la tomamos como postre.