Foto por AP/LA PRENSA

En desventaja. El Barcelona tuvo que remontar un resultado adverso para quedar a un punto de asegurarse el título de la Liga de España. Podría ganarlo el miércoles.

1 de 3
  • En desventaja. El Barcelona tuvo que remontar un resultado adverso para quedar a un punto de asegurarse el título de la Liga de España. Podría ganarlo el miércoles.

  • Casi campeón. El Barcelona podría ser campeón de la Liga de España si el Real Madrid no gana al Málaga el miércoles.

  • Suplente. Lionel Messi marcó dos goles en la media hora de juego que vio ante el Betis. Uno fue de tiro libre y el otro tras una asistencia de Alexis Sánchez.

En desventaja. El Barcelona tuvo que remontar un resultado adverso para quedar a un punto de asegurarse el título de la Liga de España. Podría ganarlo el miércoles.
El regreso a los campos de Lionel Messi permitió ayer que el Barcelona se impusiera por 4-2 sobre el Betis y quedara a un suspiro de conseguir el título de la Liga española.

El astro argentino, que se había perdido la vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones ante el Bayern Múnich y cuyo estado físico era un misterio, jugó poco más de media hora, anotó dos goles y resolvió el escollo de su equipo en el estadio Camp Nou.

Así, el Barcelona mantuvo la diferencia de 11 puntos respecto al Real Madrid cuando apenas quedan 12 en disputa. Si el equipo blanco no le gana al Málaga en el duelo entresemana, los azulgranas se consagrarán campeones aún sin disputar su próximo encuentro.

El equipo conducido por Tito Vilanova pudo superponerse al tremendo golpe de la derrota por 3-0 contra el Bayern Múnich el miércoles y ahora reubicó su atención en el campeonato local, cuyo título lo tiene prácticamente guardado en el bolsillo.

El Betis, por su parte, sumó su cuarto encuentro consecutivo sin victorias y desperdició una posibilidad de oro para acercarse a los puestos de clasificación a la Liga Europa.

Los goles del colombiano Darlon Pabón (minuto 2) y Rubén Pérez ('43) permitieron al Betis ponerse en ventaja dos veces en el encuentro, mientras que el Barcelona gestó su remontada mediante los tantos del chileno Alexis Sánchez ('8), David Villa ('56) y el doblete de Messi ('59 y '70).

El inicio del encuentro en el Camp Nou pareció ser una prolongación del choque del miércoles contra el Bayern. En apenas dos minutos, un Barcelona dormido permitió que el Betis se pusiera en ventaja.

Desconcentraciones entre Álex Song y Gerard Piqué permitieron que Pabón se encontrara con la pelota en la entrada al área y definiera con un tiro cruzado imposible de detener para José Pinto.

Tanto Xavi como Andrés Iniesta trataron de implementarle velocidad a las transiciones justo después del primer tanto del encuentro y el Barcelona notó rápidamente que la defensa del Betis no era la del Bayern: el empate se produjo antes de llegar a los 10 minutos.

Un centro de Iniesta desde la izquierda le permitió a Alexis Sánchez definir con tranquilidad ante un Adrián desesperado.

Así y todo, el equipo azulgrana repitió una y otra vez las miserias de su último encuentro y fue incapaz de torcer la historia con Messi sentado en el banquillo.

Una vez que empezaron a sucederse las ocasiones de peligro de los anfitriones, llegó el golpe menos esperado para el líder del campeonato: Villa fallaba goles, Tello lanzaba al palo, pero el verdiblanco Rubén Pérez encaminaba al Betis con ventaja hacia el descanso con un golazo desde 25 metros.

Aún sin Messi, el fútbol le jugaba una mala pasada a los azulgranas y lo mantenía en un clima de incertidumbre que nada tenía que ver con un equipo a punto de consagrarse campeón.

El empate de los de Vilanova llegó en el momento justo y gracias a un buen cabezazo de Villa, que pudo desquitarse después de tantas ocasiones desperdiciadas.

El tanto fue la última acción del delantero, que luego de celebrar se marchó al banquillo y le dejó su lugar a Messi, el rey del fútbol azulgrana y el gran ausente de la vuelta de las semifinales de Champions.

Al mejor jugador del mundo le llevó apenas tres minutos en desequilibrar el marcador. Un tiro libre a 25 metros del área fue el escenario óptimo para que el argentino clavara la pelota en el ángulo e hiciera delirar a los presentes en el Camp Nou.

El mismo Messi que todavía se mostraba lejos de su ritmo eléctrico encontraba la fórmula para convertirse otra vez en el jugador más desequilibrante de su equipo.

“La Pulga” dispuso de otro tiro libre, con el cual estrelló la pelota en un ángulo y dos minutos después le puso el sello a una impecable jugada colectiva y anotó su segundo gol del encuentro, su 46 en la liga, cifra suficiente como para dar un parámetro de su aporte en la casi segura consecución del título azulgrana.