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Un examen especial de la CCR confirma que detrás de la falla que vulneró la ‘bioseguridad’ está la contratación irregular por $1.4 millones de dólares de una empresa inexperta en la instalación y mantenimiento de aires acondicionados.
El Salvador

Una mala contratación terminó con la UCI de CIFCO inundada

Un examen especial de la Corte de Cuentas (CCR) confirma que el ministro de Obras Públicas autorizó un contrato de $1.4 millones por un sistema de aires acondicionados que, en septiembre, vulneró la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con goteras y charcos. La "inundación" descrita por médicos obligó el traslado de pacientes en estado crítico hacia otras áreas. Un delegado del Ministerio de Salud asegura a la Corte de Cuentas que la empresa contratada fue recomendada por Casa Presidencial.

Por Daniel Valencia, Edwin Segura y Ricardo Flores

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El 11 de septiembre de 2020, Juan Miguel Flores Chong, jefe de mantenimiento del Hospital El Salvador (HES) investigó una falla de bioseguridad en la Unidad de Cuidados Intensivos para pacientes portadores de la Covid-19. Una gotera se colaba desde el cielo falso y amenazaba con extenderse por todo el recinto, arriesgando la integridad de 105 camas UCI, de los equipos, médicos y pacientes en estado crítico.

“Hay una humedad excesiva en el cielo falso de las zonas donde se distribuyen los ductos y equipos de inyección de aire acondicionado y específicamente los problemas graves de condensado que se están presentando en la zona UCI”, quedó plasmado en un reporte.

La falla, considerable, era al mismo tiempo incomprensible. La Fase 1 del HES, UCI incluida, estaba recién inaugurada. “De primera línea, de primer mundo y para el pueblo”, pronunció Bukele el 21 de junio. “Será el mejor hospital de Latinoamérica para atender Covid”, dijo.

Sin embargo, para finales de septiembre la gotera se convirtió en "catarata" y más tarde en una "inundación", describen técnicos y doctores que atestiguaron la anomalía. La atención UCI fue suspendida de manera temporal. El HES, prometido como el “más grande y especializado” de Latinoamérica, hizo aguas tres meses después de haber arrancado operaciones.

Un examen especial de la CCR confirma que detrás de la falla que vulneró la ‘bioseguridad’ está la contratación irregular por $1.4 millones de dólares de una empresa inexperta en la instalación y mantenimiento de aires acondicionados. Además, informes de alerta presentados por el administrador del contrato Óscar Cabrera a la Gerencia de Adquisiciones y Contrataciones Institucional (GACI/MOP) confirman otras anomalías que perjudicaron las arcas del Estado y debieron haber significado una multa para la empresa de más de $350 mil dólares.

SIN MULTA A LA VISTA El 21 de octubre de 2020, el administrador del contrato solicitó al MOP una multa por incumplimiento contra ENOBRA. En los documentos oficiales no hay rastros de esa multa y Jaime Hándal dice que espera les "liquiden".

Los informes, “con copia” al ministro Romeo Herrera, señalan una falla de origen en la contratación de GRUPO ENOBRA S.A. de C.V., una empresa de ingeniería civil creada en 2018. Para la obra, ENOBRA se "asoció" con el ingeniero Jaime Hándal, un exdiputado suplente del partido ARENA (2012-2015) que dirigió el proyecto.

Los documentos, más de 200 folios oficiales del MOP, MINSAL y CCR en poder de este medio corroboran la versión de técnicos que presenciaron las fallas y de médicos que auxiliaron a los pacientes en estado crítico, evacuándolos hacia unidades de cuidados intermedios. “¿No se dieron cuenta que el techo de la UCI colapsó hace poco, hace como tres meses?”, dijo un doctor que habló con LA PRENSA GRÁFICA bajo la condición de anonimato. “Se cerró porque el techo prácticamente se cayó encima, se inundó completamente”, añade otro. 

Las irregularidades en los aires acondicionados y la historia de la "inundación" también llegaron a oídos de la Unidad de Auditoría 5 de la CCR, que desde abril de 2020 supervisa los gastos del hospital. El "Examen Especial" de la unidad confirma el caso y va más allá: reseña el testimonio de un funcionario del MINSAL en el que se describe una posible injerencia de Casa Presidencial para que el contrato beneficiara a ENOBRA. LA PRENSA GRÁFICA intentó obtener una reacción de la Presidencia a través del secretario de prensa Ernesto Sanabria. Este se comprometió a tramitar una respuesta en la mañana del domingo 14 de marzo, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Según el informe, “el Ministerio de Obras Públicas adjudicó y contrató a una empresa que no contaba con la capacidad técnica y financiera para ejecutar las obras y especificaciones establecidas en las órdenes de compra”.

Un hospital lleno de goteras

 

Doce días después de la primera alerta, el 23 de septiembre, los técnicos y el jefe de mantenimiento no encontraban el origen de unas goteras que se colaban desde el cielo falso de la UCI. Flores Chong temía una fractura en el techo de la nave del Pabellón 1 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (Cifco).

Desde los sesenta, el recinto fue un centro de convenciones y eventos lúdicos, “la feria”. Llegada la pandemia por coronavirus, el Gobierno erigió salas hospitalarias al interior de sus pabellones. El corazón del HES, la UCI, se alojó en el pabellón 1.

Flores Chong y su equipo sospecharon que la tormenta Amanda de mediados de año había dañado el techo principal, y que esa grieta era la causante del daño en la subestructura UCI, que debía estar sellada para garantizar asepsia, proteger pacientes y evitar contagios. Luego temieron que las lluvias proyectadas para septiembre causaran más estragos. Técnicos del MINSAL habían sido claros con los objetivos del proyecto. “Nuestra misión es filtrar el aire, chamuscar lo que quiera salir y que lo que entre, entre filtrado”, dijo en la primera quincena de marzo de 2020 un delegado de la institución a representantes de las empresas convocadas.

MÁS GOTERAS, MÁS FALLAS El 17 de octubre, una nueva alerta relató nuevos problemas con los aires acondicionados. Las goteras y el daño en el cielo falso registrados en el pabellón 1 también aparecieron en otras áreas del nuevo hospital.

Después de una primera inspección, Flores Chong descartó daños en el techo del pabellón. “Se procedió a descartar las posibles filtraciones generadas por aguas lluvias a través de la cubierta del techo. Sin embargo,  el problema persiste”, escribió. El problema, se aventuraron, tenía que ser interno y estar en la subestructura del HES.

Días más tarde concluyeron que la falla estaba alojada en el cielo falso. “Al constatar descubrimos que el goteo constante, la catarata que se formó, venía del sistema de aires acondicionados”, dice una fuente que atestiguó las fallas y que habla con la condición de anonimato. Flores Chong detectó el problema y pidió ayuda para resolver  “una gran condensación que generan (los aires acondicionados), llegando a tal grado de presentar goteras en diferentes áreas de la UCI”.

HALLAZGOS DE LA CCR Auditores han certificado que el sistema de aires acondicionados instalados en la UCI del HES presentó sendas fallas mecánicas y eléctricas, lo que afectó la atención de pacientes contagiados con covid-19.

A finales de septiembre, los médicos describieron charcos en los pisos. “Se cerró porque el techo prácticamente se cayó encima, se inundó completamente. (…) De que ocurrió, sí ocurrió”, dice uno de los doctores. “Nosotros, que estamos en intermedios, tuvimos a los pacientes UCI y el personal UCI estuvo apoyándonos, porque estaba cerrada completamente”.

Ese mes, según datos oficiales de Salud, el país superó los 25 mil contagios (más de 10 mil activos y un promedio de 90 casos diarios). A la fecha es imposible determinar el número de pacientes tratados en el HES desde su inauguración, debido a la opacidad con la que el Gobierno ha manejado el proyecto. Según uno de los médicos, aquel septiembre no había tantos pacientes. “Menos mal eso ocurrió en la época en que los casos no estaban tan disparados. Teníamos la capacidad para hacer eso (apoyar)”, dice. En el HES, en una época a la baja, había 92 pacientes críticos y 361 graves.

Los médicos sitúan la "inundación" entre "septiembre y octubre". El informe de Flores Chong narra una suspensión de labores de inspección a mediados de septiembre “por temas de desinfección del área UCI”. Según Chong, los trabajos se postergarían hasta el 28. Cinco días antes, el administrador del contrato advirtió a ENOBRA que “dado la URGENCIA y la complejidad de las áreas afectadas, se debe resolver la situación en un período máximo de cinco días calendario, ya que la afectación es grave debido a que se altera el funcionamiento y correcta ejecución de los protocolos de bioseguridad, confort y atención de los pacientes”.

Otro contrato millonario para otra empresa inexperta

 

Las goteras en la UCI no fueron (ni serían) los únicos problemas en el sistema de aire acondicionados del Hospital El Salvador. La CCR cuestiona una contratación que evadió las normativas de la Unidad Normativa de Adquisiciones y Contrataciones (UNAC) del Ministerio de Hacienda aplicadas para las compras de emergencia durante la pandemia.

El “Diseño, suministro e instalación y mantenimiento de los sistemas de aire para el hospital de especialidades para la atención de emergencia por COVID-19, San Salvador, paquete 1” fue otorgado a ENOBRA a través del contrato DL593-005-2020, Proceso No CD- 0021/2020 del MOP. Fue firmado el 17 de abril por el ministro Romeo Herrera y la ingeniera Violeta Margarita Gavidia, representante legal de la empresa. El plazo de entrega fue acordado en 42 días calendario.

Para la primera fase del hospital, el Gobierno asegura que invirtió $25 millones de dólares en abril de 2020. De estos, 1 millón 472 mil 960 dólares  con 55 centavos fueron asignados a ENOBRA a través de una orden de compra directa pagada con los fondos de emergencia Fopromid, un mecanismo legal de reasignación de fondos para emergencias y desastres. Durante la pandemia, decenas de investigaciones periodísticas confirmaron el uso opaco del Fopromid para contratar a empresas ligadas a funcionarios de Gobierno, familiares de funcionarios, políticos aliados de Bukele y empresas extranjeras y nacionales inexpertas en los rubros para los que fueron contratadas.

ENOBRA ganó uno de los primeros contratos de la pandemia en el MOP de la mano del exdiputado Hándal, quien llegó al Cifco recomendado por Casa Presidencial (CAPRES), según fuentes que participaron del proceso. Decían que era un “ingeniero enviado por Capres que ha venido a asesorar”, dice una de las fuentes. Otra fuente narra una reunión celebrada el 24 marzo en CIFCO, en la que el exdiputado aseguró tener la capacidad para hacer ingresar equipos, instalarlos y ponerlos en marcha, “en el mejor de los casos, entre cuatro y seis semanas”.

“Nunca tuve contacto con gente de Casa Presidencial antes de la licitación”, dice Hándal. Sobre la posible injerencia de CAPRES en este contrato, los auditores de la CCR consignan en su informe a un funcionario de Salud: “la entrega de la oferta fue recibida por entidades de CAPRES, para validar que cumpliera con los requisitos necesarios siendo aceptada con el código 0-10483, por lo que la experiencia de la empresa quedó bajo criterio de la mesa de trabajo de CAPRES”.

Campamento en CIFCO

 

Desde mediados de marzo, el MINSAL montó un campamento en el Pabellón Centroamericano con representantes de las empresas invitadas al diseño y construcción del hospital. Las obras fueron divididas por paquetes, y el de aires acondicionados se asignó en el paquete 1. Al principio, la promesa del MINSAL a las empresas era una: concebir un diseño en conjunto para un “hospital de primer mundo” en el que la mejor oferta técnica sería la ganadora.

El proyecto, sin embargo, cambió rápido de dirección cuando el MINSAL cedió al MOP el timón. La exigencia fue la inmediatez. “Cuando escucharon que los tiempos (de llegadas de equipos diseño y construcción no les daba); iniciaron con que el criterio era lo que estuviera con máximo 4 a 6 semanas en equipo hospitalario y lo que estuviera de entrega inmediata en el resto de cosas. Tiempo de fabricación estándar: 12-14 semanas”, dice una fuente que participó del diseño original del HES del MINSAL.

UN CONTRATO DESMEMBRADO La Corte de Cuentas cuestiona que para subsanar las fallas de ENOBRA, Obras Públicas realizó hasta cinco nuevas contrataciones fuera de regla

El 31 de marzo, en una lista escrita a mano bajo el título “visita técnica” quedó anotado un nombre, una firma y un correo que dan cuenta de un “Jaime Hándal” que se representa a sí mismo. No hay rastros de ENOBRA en ese papel. Sin embargo, el  17 de abril, la empresa firmaría el contrato con el MOP y Hándal asumiría como director del proyecto. Según Hándal, con ENOBRA hicieron un “asocio” dada su experiencia. Asegura haber instalado sistemas de aires acondicionados en CIFCO en 2008, durante el gobierno de Antonio Saca.

“La afectación es grave”

 

La inauguración del HES del 21 de junio fue uno de los eventos más publicitados por el Gobierno durante la pandemia, pero las abundantes fallas en el hospital se conocen hasta ahora. Fuentes que participaron de los proyectos aseguran que horas antes de que el presidente Bukele lo presentara, no había certezas de que corriera el sistema de aires en la UCI debido a fallas eléctricas. El sistema logró arrancar a última hora. Bukele presentó como terminada una obra que en uno de sus terminales arrastraba retrasos.

Seis días antes de la inauguración,  por ejemplo, el administrador del contrato advirtió al gerente de adquisiciones del MOP que ENOBRA había incumplido la segunda prórroga para la entrega de las obras, fechada el 13 de junio.

Las malas conexiones continuaron. En un informe fechado en agosto, el administrador del contrato también reportó que “hubo un fallo en la acometida eléctrica principal que alimenta a más del 50 % de los equipos, cuya responsabilidad es de otro contratista, por lo que se suspendió temporalmente dicha actividad, hasta que el contratista resolviera el problema, reanudándose el servicio eléctrico hasta el viernes 28 de agosto”.

Sin embargo, pese a los abundantes reportes y advertencias, el MOP pareciera haberse quedado de brazoscruzados, pese a que el ministro Herrera recibió los informes de las fallas, según valida el ente contralor. Para finales de agosto, hacía falta la instalación de “ocho manejadoras de doble pared pendientes de arribo”, además de la instalación de ocho Unidades Manejadoras de Aire (UMA), chimeneas, extractores, lámparas UV y filtros; la creación de manuales de uso y la capacitación al personal del HES para el mantenimiento del equipo.

Mientras, el exdiputado Hándal asegura que en lo único que falló su proyecto fue en retrasos en la entrega de equipos.

El administrador del contrato presentó una anomalía extra al ministro MOP: “Desconozco si la empresa ha presentado actualización de las garantías que exige el contrato”, escribió. En un proceso de contratación pública, una institución gubernamental nombra un administrador de contrato, encargado de verificar que esta reciba los productos o las obras con las características que fueron acordadas y en los tiempos convenidos. Si hay fallas, el administrador emite informes a las unidades de adquisiciones para que actúen y hagan cumplir sanciones. En este caso, sin embargo, el administrador le confiesa al ministro MOP navegar a ciegas. De hecho, en otro escrito enviado posteriormente, alerta de falta de respuestas hacia sus solicitudes de información.

En la contratación de ENOBRA, esa falla que dejaba sin margen de maniobra al administrador es una falla de origen. Aunque fue nombrado por Salud, en realidad sus facultades se vieron limitadas debido a que la institución que selló el contrato, los términos y condiciones, era el MOP. Sin que existan explicaciones claras, el Gobierno metió al MOP a administrar un contrato que, por rubro, experiencia y conocimiento del manejo de normas hospitalarias, le competía a Salud. El ministro Francisco Alabí, garante del sistema público de salud, avaló este proceso, pero en los documentos de la CCR no hay ningún reparo al respecto. La CCR consigna que Alabí aceptó designar al administrador de un contrato que le era ajeno, y lo justificó invocando un “Convenio Marco de Cooperación entre el MINSAL y el MOP”. LA PRENSA GRÁFICA intentó obtener una reacción de Alabí a través de su jefa de prensa, pero al cierre de esta nota no hubo respuesta.

Los fondos FOPROMID también circularon contra la lógica: de Gobernación hacia el MOP y de ahí a la empresa contratista. El diseño final del proyecto también tomó un camino distinto: de la empresa al MOP y viceversa. En los informes, el administrador del contrato se queja de que nunca tuvo acceso al diseño que se terminó ejecutando, y cuando comenzó a detectar fallas tenía poco margen de maniobra para exigir cambios y sanciones.

En un informe incluso llegó a suplicar “apoyo jurídico” al ministro Herrera. Su recomendación fue rescindir el contrato con ENOBRA, contratar a otra empresa para que culminaran las obras y descontarle los montos no ejecutados.

En los documentos no hay evidencias de respuestas del MOP, pero un informe elaborado en septiembre sugiere que la institución decidió mantener los trabajos con ENOBRA, pese a la constante en los incumplimientos. En otro informe, se señala que la “humedad excesiva en el cielo falso de las zonas donde se distribuyen los ductos y equipos de inyección de aire acondicionado, y específicamente los problemas graves de condensado que se están presentando en la zona UCI” obedecía  a una “humedad relativa promedio del 95% y 78% en el interior de los ambientes, lo cual se encuentra fuera del rango óptimo, del 50% y 55% de humedad”.

Es en ese informe que el administrador del contrato le exige actuaciones concretas a la representante legal de ENOBRA. “Dado la URGENCIA y la complejidad de las áreas afectadas en el Hospital El Salvador…”.

La empresa contratada, sin experiencia en instalación de aires acondicionados, actuó. Pidió un informe a FRÍO AIRE S.A. de C.V., una empresa experta en el rubro, para que esta emitiera un informe técnico. La conclusión de FRÍO AIRE, dirigida a Jaime Hándal, dice: “Si no existieran fugas o ingreso de aire externo, húmedo y caliente, no debe haber condensación de agua, ya que la temperatura del aire de descarga de la manejadora no baja hasta el punto de rocío, por ende no generará agua líquida”. La CCR repara al MOP por la incongruencia de tener al alcance empresas expertas, pero decantarse por una novata y sin capacidades instaladas para hacer frente a la operación.

Consultado por LA PRENSA GRÁFICA, Hándal alega desconocer los reparos y asegura que su obra no tiene fallas. “El problema no es con los equipos. Si hay un problema es otro. Posiblemente condensación de ductos por mal aislamiento o quizá porque se utilizaron en algunos casos los ductos existentes viejos”, dice. “Eso se lo puede preguntar a Irwing”, añade. Hándal hace alusión a la empresa Grupo Claper S.A. de C.V., cuyo nombre comercial es “IRWING”. Esta empresa fue contratada por $799 mil 673 dólares con 30 centavos para instalar el sistema de ductos. Sin embargo, en el examen especial, ni el MOP ni la CCR reparan en ella para explicar las fallas. “No tenemos nada que ver con esas goteras. Eso es problema del diseñador de la obra (Hándal)”, dice Irwin Lazo, representante de Grupo Clapper. Este medio intentó obtener una reacción del administrador de ese otro contrato, pero no se obtuvo respuesta.

Hándal insiste en que ENOBRA cumplió y alega que demandará al administrador de contrato por negarse a recibirles la obra.  “El administrador del contrato no nos ha firmado. La CCR nos preguntó que por qué no estaba liquidado eso”. Violeta Gavidia, representante legal de la empresa, se desliga y remite con Hándal. “Él manejo el proyecto”, dice. En una segunda respuesta, Gavidia asegura que los equipos "están funcionando".

Este medio intentó obtener una reacción de Obras Públicas y del administrador del contrato con ENOBRA, pero al cierre de este reportaje no hubo respuesta.

 Donde manda marinero…

 

Para octubre, ENOBRA adeudaba el 23 % de las obras exigidas. El sistema de aires acondicionados para la fase 1 del HES, el hospital que se suponía estaba listo desde mediados de junio, alcanzó un retraso de 82 días calendario.

El 21 de octubre, el administrador del contrato pidió al gerente GACI del MOP una multa por incumplimiento de contrato contra ENOBRA. “El porcentaje final para la aplicación de multa es del 23.97% que corresponde a  un monto NO ejecutado de 350,417.31”, añadió.

Pero las irregularidades no terminaron ahí.

Los auditores reparan al ministro Herrera, al gerente GACI/MOP y al administrador por haber autorizado modificaciones que, a juzgar por las conclusiones del examen especial, apuntan a una afectación de $57,639.76 dólares contra el MOP ($292 mil 777 dólares con 55 centavos menos que la multa que se pedía contra la empresa).

En los reparos de los auditores no queda claro si el MOP terminó aplicando la multa contra ENOBRA, pero la CCR sí cuestiona la creación de un mecanismo para quitarle el presupuesto y reasignarlo, a través de “cinco órdenes de compra”, a otras empresas. “Eso conllevó a que el MOP aceptara contractualmente obligaciones del contrato por $988 mil 628 dólares con 73 centavos. Dicho monto fue cancelado a las empresas subcontratadas directamente por el MOPT, y descontado del monto otorgado a GRUPO ENOBRA S.A. DE C.V.”, dice el examen especial.

En respuestas a la CCR, el ministro Romeo Herrera y el gerente GACI del MOP descargan responsabilidades en el administrador del contrato proporcionado por el MINSAL. Este alega a la CCR que el MOP y la empresa son los responsables. Los auditores cuestionan a los tres, pero contra el administrador enlistan más reparos. Este se escuda en el artículo 28 de la CCR: “Los servidores (…) podrán objetar, por escrito, las órdenes de sus superiores, expresando las razones de la objeción. Si el superior autorizare, por escrito, los servidores cumplirán la orden, pero la responsabilidad caerá en el superior”.

De fondo, lo que queda dibujado en el examen especial es que mientras el Gobierno exageró las capacidades del hospital y ocultó sus falencias, las goteras siguieron apareciendo. El 17 de octubre, el jefe de mantenimiento Flores Chong alertó de nuevas goteras en el Pabellón Centroamericano, donde se encuentra ubicada el área de cuidados intermedios.

A finales de febrero de 2021, cinco meses después de que se registraran las primeras fallas, los auditores de la CCR continuaban advirtiendo que los pacientes, empleados y las instalaciones del Área UCI del HES “se encuentran en riesgo por el exceso de humedad, afectando gravemente el funcionamiento y correcta ejecución de los protocolos de bioseguridad, confort y atención de los pacientes por COVID-19”.



 

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