La cancillería dice que la rotación de empleados es de rutina.
Departamento 15

Cancillería dice que rotación de empleada que reclama por presiones es de rutina

La empleada afirma que la situación a la que dice ser sometida ha sido tan estresante que le ha empeorado su salud. 

Leonor Segovia, que trabajaba como asistente administrativa del consulado de El Salvador en San Francisco, California, Estados Unidos, ha tomado acciones en contra de la cartera de Estado alegando que le han trasladado a servir en El Salvador de manera arbitraria y violentando sus derechos. 

De acuerdo a Segovia, que ha trabajado 11 años en esa sede, se le ordenó en un primer momento un traslado a una agencia consular  en México. Ella pidió quedarse en Estados Unidos por razones humanitarias, porque tiene problemas de salud, y porque no puede estar con su familia. Sin embargo, alega que la cancillería decidió entonces enviarla a El Salvador y que desde entonces ha sufrido intimidaciones y malos tratos.

Alega, además, que se le ha recortado el salario a la tercera parte, ganando poco más de $500 si se instala en la sede en el país. 

Al respecto, la viceministra para los Salvadoreños en el Exterior, Liduvina Magarín, respondió este viernes que el traslado, además de ser legal, es de rutina.

"La cancillería se basa en las normas legales, tenemos una normativa que nos permite hacer una rotación permanente de personal. Realmente, la ley dice que cada tres años tenemos que mover al personal en el exterior, lo cual también implica una inversión económica y no se logra hacer a todos los funcionarios, pero de vez en cuando hacemos esta rotación para que la gente tenga la oportunidad de adquirir otros conocimientos que les permitan fortalecer su capacidad", respondió Magarín, quien atribuyó las declaraciones de Segovia a valoraciones personales. 

Segovia afirma que la situación a la que dice ser sometida ha sido tan estresante que le ha empeorado su salud. 

"La máxima expresión de arbitrariedad e ilegalidad se cometió el pasado martes 4 de septiembre de los corrientes, cuando al presentarme en mi horario de trabajo regular en la oficina consular en San Francisco, el cónsul Julio César Martínez Reyes, me impidió el acceso a las oficinas, pusieron llave a la puerta y desde afuera me manifestó que yo ya no era parte de la planilla consular", dijo Segovia.

Magarín afirmó que Segovia debió presentarse en El Salvador el pasado lunes. La empleada respondió que el envío de su boleto aéreo fue una medida de presión para que ella viajara sin su familia. 

"Esa es una actitud personal. Desde la cancillería lo que hemos hecho es un acto administrativo normal, usual. Así se mueven a los funcionarios de la cancillería que están en el exterior, lo ideal es que todos vinieran a pasar un año o dos años a la sede para que no pierdan el conocimiento de la realidad del país. A esta funcionaria lo que se le ha dado es un traslado", afirmó Magarín.  


 

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