Europa paga más por el café sostenible salvadoreño
Economía

Europa paga más por el café sostenible salvadoreño

El país trabaja en medir la huella ambiental del café, que será un requisito en el mercado europeo desde 2020. Hay productores que han apostado por sellos y certificaciones, lo que les permite exportar a mejores precios.

El Consejo Salvadoreño del Café (CSC) señaló que las exportaciones al mercado europeo se hacen a mejor precio que a Estados Unidos. Aparte de la calidad, el Viejo Continente premia la sostenibilidad en el cultivo.

"El mercado europeo es en donde mejor precio se está consiguiendo por quintal en promedio, junto con el continente asiático, por los sellos y certificaciones. Es un mercado que demanda mucho. Son cafés sostenibles y prueba de ello es lo que se nos está viniendo en cuanto a la huella ambiental del café, que va a ser exigible a partir del año 2020", expuso Hugo Hernández, director ejecutivo del CSC.

Actualmente Norteamérica es el destino del 54 % de las exportaciones de café salvadoreño; Europa, del 28 %, con mayor participación de Alemania, Bélgica, Reino Unido e Italia. Asia es el destino del 16 % del café.

La información sobre la huella ambiental es un requerimiento que la Unión Europea (UE) solicitará para todos los productos agrícolas desde 2020. Es decir que el café debe tener la información sobre "cuáles son las emisiones de gases a efecto invernadero en cada una de las fases del ciclo de vida", explicó Hernández.

El CSC está trabajando junto a productores, actores de la cadena, así como instituciones como el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para construir la metodología para medir la huella de todos los procesos del café.

"Ese dato de la huella ambiental estará plasmado en el etiquetado a partir del año 2020 para poder tener un mejor mercado", aseveró.

Costa Rica tiene más experiencias en medir la huella ambiental. De hecho ese país es el que exporta el café a un mejor precio en Centroamérica, El Salvador es el segundo (ver gráfico). Honduras es el único país que en la cosecha 2016-2017 vendió su quintal a un precio promedio menor que el promedio de los precios de referencia de la bolsa, esto se debe a que han apostado más al volumen, aunque también tienen presencia en el mercado de cafés especiales.

En El Salvador ya hay muchos ejemplos de productores que están apostando a la sostenibilidad como una estrategia de negocios; por ejemplo, la certificación Comercio Justo. Esta permite obtener un "premio" de $20 por sobre el precio de la bolsa. En el país son seis organizaciones que tienen estas certificaciones, la mayoría de café, aunque también hay una cooperativa de caña de azúcar que vende al Ingenio Central Izalco, ambos certificados.

Comercio Justo tiene un fuerte componente social, pero también en el país está la certificación de la Rainforest Alliance, que tiene un fuerte énfasis en el impacto al medio ambiente.

Un obstáculo que muchos agricultores pueden enfrentar es la restricción en la utilización de varios químicos, sobre todo en casos como el café, que es vulnerable a plagas como la roya y la broca.

La semana pasada, Diagri anunció una alianza con Syngenta, para traer tecnología para la caficultura, además de una serie de capacitaciones con productores y personas encargadas del manejo de las fincas para lograr más rentabilidad.

Pablo Chicas, gerente de desarrollo de Diagri, enfatizó en que la trazabilidad del café es cada vez más importante para los compradores, y si se utilizan los agroquímicos adecuados, no hay ningún problema para tener sellos o certificaciones.

Agregó que hay fungicidas para el control de la roya que no ocasionan ningún problema para exportar y que la apuesta de la empresa son los químicos de etiqueta verde, no considerados peligrosos.

De acuerdo con Hernández, el resto del año los precios de referencia del café podrían oscilar entre $100 y $125. Según la Organización Internacional del Café (OIC), en junio todos los precios de referencia bajaron. En el caso de los "otros arábicos naturales", que incluye al café centroamericano, la reducción fue de 3.7 % en el indicador que el ente calcula.

La OIC prevé que la producción mundial de café aumente, así como el consumo. Sin embargo, esto no significa necesariamente mejores o peores precios porque hay otros factores, como reservas que mantienen algunos compradores.

Hernández comentó que una tendencia que está creciendo en el país son los microlotes, es decir, pequeñas cantidades de café de alta calidad que compran los pequeños tostadores. De la cosecha 2018-2019 se exportaron 909 microlotes de café. Bajo esta modalidad, el precio promedio por quintal oro alcanzó los $311.13.

El funcionario además comentó que se está llevando a cabo un proyecto llamado "Catación como herramienta de negociación" y consiste en que productores conozcan el perfil de taza de su café para saber a cuánto vender al beneficio y como mejorarlo.

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