La mitad del café que se produce en el mundo se produce bajo algún tipo de estándar de sostenibilidad, pero solo 17 % se vende de esa manera, explicó Raina Lang. Foto de LA PRENSA/Javier Orellana
Economía

Sostenibilidad puede ser una estrategia ante bajos precios del café

Expertos señalan que solo una parte del café que no todo el café que se produce de forma sostenible se logra vender a mejor precio.

La mitad del café que se produce en el mundo se produce bajo algún tipo de estándar de sostenibilidad, pero solo 17 % se vende de esa manera, explicó Raina Lang, directora de mercados de café sostenible de Conservation Internacional y ponente principal de la conferencia inaugural de café sostenible del proyecto NCBA CLUSA.

Lang afirmó que vender bajo sellos como el de comercio justo puede ser una estrategia ante los bajos precios. La semana pasada el café cayó por debajo de los $100 por quintal en la bolsa de Nueva York, donde se cotizan los precios de referencia. A ese valor, un productor obtiene sólo $43 por quintal por el costo de transformación, es decir el proceso de beneficiado y exportación, de acuerdo a la Asociación Cafetalera de El Salvador (ACAFESAL).

La gremial insiste que con ese precio es imposible cubrir los costos pues se reduce a un centavo por cada taza. El Salvador no es el único en esta situación, cafetaleros de Brasil y Colombia, los mayores productores de arábica, se reunieron ayer ante el problema.

"Los poseedores de los inventarios de café tienen mayor influencia en la formación de los precios internacionales. Por eso es fundamental reequilibrar la balanza actual, desplazando dichos inventarios de los países consumidores a los países productores", dice el comunicado conjunto de organizaciones de ambos países, publicado por la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) de Colombia.

Los cafetaleros de ambos países señalan que los inventarios que tienen varias empresas de los países compradores de café y la especulación de fondos de inversión en Nueva York influyen en que el precio esté tan bajo. Sugieren que los países productores tengan más peso en el control de la oferta y de los inventarios, así como fomentar el consumo interno para diversificar los mercados.

Hans Theyer, de la junta de NCBA CLUSA, señaló que los sellos permiten encontrar un mínimo cercano al costo de producción. La metodología que promueve el proyecto además permite reducir estos costos pues fabricar biofertilizantes es más barato que importar insumos, además buscan reducir los costos de la renovación.

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