Imagen de la exhumación en el cementerio de San Francisco Javier. Foto LPG / Archivo
El Salvador

Los lugares —y tropiezos— en la búsqueda de Carla Ayala

Esta mañana, la Policía Nacional Civil (PNC) informó que hay nuevas pistas sobre la posible ubicación del cadáver de Carla Ayala, policía desaparecida tras una fiesta realizada la noche del 28 de diciembre de 2017.

De exhumar un cadáver equivocado a chocar con la Fiscalía General de la República (FGR). Las investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC) para dar con la agente Carla Ayala no han sido efectivas hasta hoy, pero podrían estar a punto de dar resultados... como ya pareció que sucedería en febrero y junio de 2018.

El caso de Ayala sigue sin resolverse, a poco más de ocho meses desde la fiesta nocturna del ahora extinto Grupo de Reacción Policial (GRP) en la que desapareció, tras ser herida con arma de fuego. Desde entonces, las investigaciones han mantenido la atención, destacando los días en que se han reconstruido los hechos y cuando se ha anunciado la posible ubicación de su cadáver. PNC y FGR dan por hecho que se trata de un feminicidio.

Con el anuncio realizado la mañana de este viernes son ya tres los lugares y zonas mencionados como las posibles ubicaciones del cuerpo de Ayala.

1. Febrero de 2018: buscando en la tumba equivocada

Virgina Castro, hija de la mujer exhumada en San Francisco Javier. Foto LPG / Archivo

“La Policía se dará en los dientes al sacar de la tumba los restos de una persona diferente a la que andan buscando”. Lo dijo un hijo de Paula Castro y acertó. Después, las autoridades exhumaron el cuerpo de una anciana donde esperaban encontrar el de Carla Ayala.
    
Pasó en el cementerio de San Francisco Javier, municipio de Usulután que se ha mencionado desde los primeros días de la investigación. Ahí residen los familiares de Juan Josué Castillo, quien habría disparado a Ayala dentro de una patrulla de la Policía Nacional Civil (PNC), y actualmente prófugo.

A finales de febrero de 2018, dos meses después de la desaparición, la PNC informó de indicios que el cuerpo había sido enterrado en el cementerio de ese municipio. Entonces el director policial Howard Cotto dijo que familiares del sospechoso simularon entierro y sepultaron el cadáver de Ayala en ese lugar. Todo eso resultó no ser verdad: el cuerpo era el de Castro.

Funcionarios de la FGR y PNC en el cementerio de San Francisco Javier. Foto LPG / archivo

Unos días después, al reconocer que se habían equivocado, Cotto fue confrontado ante los medios por una hija de Paula Castro. “Señor Cotto, yo solo quiero preguntarle: ¿ya se enteró de que es mi madre la que está enterrada ahí?”, le preguntó Virginia Castro.

"Nosotros, como familia Castillo, no tenemos nada qué ver con la desaparición de la agente Ayala. Muy mi hermano es, pero es él quien se metió en todo esto, y él debe responder ante la justicia”, dijo Joel Castillo, hermano del sospechoso, antes de esa exhumación.

2. Junio de 2018: pistas en cementerio clandestino

Imagen de Juan Josué Castillo, quien habría disparado a la también policía Carla Ayala. Foto LPG / Archivo

A pocos días de cumplirse medio año de la desaparición, las autoridades dieron a conocer que buscaban el cadáver en una zona pantanosa en el Bajo Lempa, siempre en el departamento de Usulután. Según contó un testigo a la FGR, se trataría de un cementerio clandestino usado por agentes del GRP para víctimas de ejecuciones extrajudiciales, del que no se informó de una ubicación exacta.

Roberto Arévalo Ortuño, juez instructor de la primera fase del caso Carla Ayala, confirmó que un testigo dio esa versión: “Tenían ubicada una zona del Bajo Lempa donde se iban a deshacer de los cadáveres; existe la enorme posibilidad de que Castillo Arévalo también cometiera sicariato”.

De esta búsqueda en esa zona ya no se proporcionó más información.

3. Septiembre de 2018: PNC da indicios y FGR pide prudencia

Howard Cotto, jefe de la PNC, en la conferencia de hoy. Foto LPG / Francisco Alemán

Según la PNC dio a conocer hoy, la noche del jueves 6 de septiembre se realizó el hallazgo de una osamenta, que podría ser de la agente Ayala. Esto se realizó en el municipio de San Francisco Javier, en un terreno propiedad de un pariente del sospechoso Castillo.

La PNC cree que familiares del acusado "desenterraron el cuerpo presumiblemente de la agente a finales de enero de este año para luego trasladarlo hacia el lugar ahora intervenido por las autoridades". Posterior al hallazgo se informó a la FGR, según la PNC informó en su sitio web.

La FGR publicó un comunicado destacando que son ellos quienes dirigen la investigación y que "desde semanas atrás, Fiscalía ha estado examinando diversas locaciones cercanas". La institución habla en esa nota de cumplir requisitos de ley para posteriormente exhumar y corroborar la identidad por medio de una prueba de ADN.

"Es inconveniente brindar declaraciones sin tener dicho resultados", concluye la FGR como un mensaje a la conferencia de Cotto.

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