Revistas

Álbum de libélulas (203)

1661. PASIÓN DOMINICAL

Tenía la obsesión de vivir sus domingos como un aventurero de los suburbios. Y aunque esa era una tendencia anímica que le había brotado desde la más lejana infancia, fue en la adolescencia avanzada cuando se le instaló en la mente como un chip irresistible. Aquel domingo tuvo, como primera novedad consciente, el impulso de ir a la iglesia vecina, a la que no acudía desde la infancia. Se desarrollaba la misa y el sacerdote hablaba desde el púlpito. Él se mantuvo de pie, y las palabras empezaron a colársele sin que las percibiera como tales. Luego siguió la misa, y al final salió con todos los asistentes. Empezó a caminar por los entornos, y en la medida que lo hacía, las palabras del sermón iban convirtiéndosele por dentro en una especie de borbollón. Se detuvo. ¿Estaba delirando? Ahora se sentía como un predicador en cierne. Alzó los brazos. Y empezó su misión.

 


Leer todos los poemas en: Álbum de libélulas (203)

Sigue navegando