Marlon Hernández-Anzora, politólogo
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Dígannos todo

La lucha por el acceso a la información pública en el país no fue (ni es) la lucha de una tendencia ideológica sobre otra, sino más bien una disputa –una tensión permanente y sana- de los ciudadanos con sus gobernantes de turno.

Sin correcciones políticas

"La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido".

Milan Kundera

La alternancia en el ejecutivo abrió la puerta para que el derecho de acceso a la información pública se concretara en ley en el año 2011. Atrás quedaron aquellos tiempos en los que el ex presidente Tony Saca afirmaba, sin ruborizarse, que la mejor ley de acceso a la información era la que no existía; sin que think tanks ni gremiales empresariales pusieran el grito en el cielo, como sí lo han hecho a partir de 2009.

Mientras el FMLN fue oposición, su apoyo a este derecho fue incondicional. Pero una vez convertidos en gobierno, lo que antes fue una bandera de lucha se reveló como una especie de amenaza a su gestión de gobierno. Por su parte, una vez fuera del Ejecutivo, ARENA y sus sectores allegados la convirtieron en uno de sus principales estandartes electorales. En resumen: los que antes sí, hoy ya no, y viceversa.

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