El tratamiento bien llevado elimina la mortalidad asociada al VIH

Las personas afectadas que siguen bien las pautas de medicación y logran, con ello, reducir al mínimo la cantidad de virus en su sangre tienen el mismo riesgo de mortalidad que la población en general.
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Las personas  afectadas con el VIH deben seguir bien las pautas de medicación.

Las personas afectadas con el VIH deben seguir bien las pautas de medicación.

El tratamiento bien llevado elimina la mortalidad asociada al VIH

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La revolución que supusieron los cocteles de tratamientos contra el VIH que se extendieron a partir de 1996 tiene su mejor reflejo epidemiológico en los datos de un estudio que acaba de presentar el Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa: que las personas afectadas que siguen bien las pautas de medicación y logran, con ello, reducir al mínimo la cantidad de virus en su sangre tienen el mismo riesgo de mortalidad que la población en general.

En el caso del grupo español que ha participado en el estudio, el Hospital Germans Trias i Pujol, estas condiciones se dan en el 60 % de las personas tratadas. En ellas, según el estudio que publica la revista Aids, se consiguió que el recuento de sus linfocitos CD4 superara los 500 ejemplares por mililitro de sangre. Esta es la medición de que los medicamentos funcionan y consiguen evitar el efecto devastador del virus, que, sin tratamiento, destruye estas células clave del sistema inmunitario.

El otro 40 % que sí tiene una mortalidad superior obedece a varias causas. De manera general, podrían citarse tres: o no toman medicación, o lo hacen mal o no les hace efecto. Los dos primeros son los que más preocupan a los investigadores, ya que ofrecen una mortalidad evitable. Lo mismo sucede con las personas que, por el motivo que sea, toman mal la medicación. Esta tiene un régimen muy estricto (la ingesta es diaria, a veces en dos tomas y otras en tres pastillas diferentes) y la adherencia es fundamental.

“Es probable que gran parte del exceso de mortalidad asociada al VIH se podría prevenir con un diagnóstico precoz y el inicio de la terapia antirretroviral, junto con un buen seguimiento del paciente que permita una mejor adherencia al tratamiento”, concluye Bonaventura Clotet, director de IrsiCaixa. Sin embargo, Clotet puntualiza que este enfoque no es suficiente y recuerda que “siempre hay un grupo reducido de pacientes, entre un 10 % y un 15 %, que, pese a los esfuerzos, no conseguirá una buena recuperación de su sistema inmunitario”.

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