Lo más visto

Más de Cultura

El arte se queda en casa

¿Qué pasa cuando los hombres y mujeres de los cuadros más importantes de la historia son "borrados"y los paisajes y monumentos cobran el verdadero protagonismo? Esta intervención artística contemporánea lo responde.

Enlace copiado
El arte se queda en casa

El arte se queda en casa

Enlace copiado

La pandemia mundial de la COVID-19 ha provocado al diseñador gráfico David Bokeh a realizar una serie de "desdibujos" de seres vivos en algunas de las obras de arte más importantes de la historia; curiosamente, este ejercicio fue hecho por el también español José Manuel Ballester hace 12 años y se vio reflejado en la exposición "Espacios ocultos".

"Estos días #YoMeQuedoEnCasa" y me estoy dedicando a ‘desdibujar’ obras de arte por una buena razón. Espero que os guste. #LaCulturaEnTuCasa (sic.)", escribió Bokeh en una publicación en la red social Twitter, donde se retuitea a sí mismo, para compartir la imagen de "El jardín de las delicias" (El Bosco, año 1500), sin ninguna persona en el cuadro.

"Hoy todos los hombres y mujeres de la tabla central de ‘El jardín de las delicias’ de El Bosco se han unido al #YoMeQuedoEnCasa", escribió junto a la obra retocada el 16 de marzo, día en el que inició con esta tarea.

Desde entonces, Bokeh fue sumando intervenciones en obras que datan de hace cientos de años como "La lechera", de Vermeer (1657); "El grito", de Edvard Munch (1893); "La Mona Lisa", de Leonardo da Vinci (1503); "La escuela de Atenas", de Rafael Sanzio (1509); "El arte de la pintura", de Vermeer (1666); "Autorretrato", de Vincent Van Gogh (1889); "Duelo a garrotazos", Francisco de Goya y Lucientes (1820); "El caminante sobre el mar de nubes", de Caspar David Friedrich (1818); "Las tres Gracias", de Peter Paul Rubens (1630); "La creación de Adán", de Michelangelo Buonarroti (1511).

Asimismo, otras no menos importantes de los 1900, como "Los amantes", de Remedios Varo (1963); "El hijo del hombre", de Magritte (1964); "Maternidad", de Dorothea Tanning (1946); "Nighthawks", de Edward Hopper (1942); "Figura en una finestra", de Salvador Dalí (1925); "La Danza", de Henri Matisse (1910) y "Retrato de Pablo Picasso", de Juan Gris (1912) son parte de la lista.

Casi a diario, según la dedicación que el "padre, fotógrafo, retocador y diseñador gráfico" destina a su trabajo, revela cuanto menos una nueva obra, con el fin, indica en cada una de ellas, de motivar a sus 2000 seguidores en Twitter (@DavidBokeh) a quedarse en casa.

Premisa hace 12 años

En un ejercicio similar, pero hace una docena de años, el pintor y fotógrafo Javier Manuel Ballester había expuesto en la Galería del Arte Distrito 4 de Madrid, "Espacios Ocultos", una exposición que reunió veinticuatro trabajos inspirados en las obras de los maestros de la historia del arte occidental, entre ellos Botticelli, Fra Angélico, Géricault, Goya, Leonardo Da Vinci, Velázquez y Vermeer.

A través de la manipulación digital, Ballester borró los seres vivos de las telas originales y recreó diferentes escenarios en los que la naturaleza y la arquitectura se convirtieron en los temas principales.

"La espiritualidad de los paisajes y la monumentalidad de las obras reproducidas sobre lienzo o papel al tamaño de la obra original invitan a la contemplación y a la reflexión", dijo al respecto Francine Birbragher-Rozencwaig, curadora de esta exhibición, en 2010, en la Florida.

"Al eliminar los aspectos narrativos de las obras seleccionadas entran en escena una serie de espacios secundarios, al convertirse los fondos en protagonistas. En cada una de las obras el fondo adquiere una autonomía", apunto por su parte, el creador Ballester.

Tags:

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines