Lo más visto

100 días de Trump: Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

Donald Trump llega mañana a los primeros 100 días al frente de Estados Unidos con la misma retórica de la campaña pero incapaz de cumplir sus palabras. Ha tropezado con cortes federales y con resistencia hasta en su partido.
Enlace copiado
Problemas.  El presidente Donald Trump se ha encontrado con un Congreso dividido en el que hasta los miembros de su partido le han dado la espalda.

Problemas. El presidente Donald Trump se ha encontrado con un Congreso dividido en el que hasta los miembros de su partido le han dado la espalda.

100 días de Trump:  Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

100 días de Trump: Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

100 días de Trump:  Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

100 días de Trump: Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

100 días de Trump:  Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

100 días de Trump: Pánico entre inmigrantes y promesas fallidas

Enlace copiado
El presidente de las palabras subidas de tono Donald Trump se ha encontrado con que el camino de la campaña electoral es muy diferente al de las políticas reales, y por buenas razones, según varios analistas de inmigración en Estados Unidos.

Trump cumple mañana 100 días al frente de la potencia mundial, un hito en la costumbre estadounidense en el que los medios se afilan para evaluar los logros de la Presidencia, algo que el mismo Trump calificó de “ridículo”.

Las promesas que sus seguidores vitoreaban en la carrera por el despacho oval han sido difíciles de cumplir para el magnate.

Angela Kelly, asesora estratégica senior en Inmigración del Centro de Políticas de Sociedad Abierta (OSPC, en inglés), hace un repaso por los grandes fracasos de los 100 días: una orden ejecutiva derrotada en las cortes –dos veces–, resistencia de los gobiernos locales en aplicación de otra orden ejecutiva, manifestaciones, y el revés más sensible: el rechazo en la construcción de un muro en la frontera con México. También está el fracaso por reemplazar el Obamacare o la reforma de salud del expresidente Barack Obama, algo que prometió hacer el primer día.

“Este presidente se ha encontrado con que el camino de la campaña electoral hacia políticas reales es más difícil de navegar”, dijo Kelly el martes en teleconferencia desde Washington, D. C.

Trump emitió una orden ejecutiva que frenaba la entrada de refugiados de todo el mundo y que suspendía el acceso a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana a finales de enero. Esa orden fue bloqueada a escala nacional en cuestión de días. En respuesta, la administración emitió otra orden, que fue tildada por activistas por ser el mismo “veto musulmán” pero “revisado”. Ese decreto también fracasó de forma monumental, ni siquiera entró en vigor.

El muro fronterizo generó controversia en el Congreso, donde los demócratas se opusieron esta semana a aprobar el presupuesto fiscal 2018 si contemplaba la construcción de un muro. Incluso algunos republicanos dijeron no. El lunes por la noche Trump pareció recular de incluir el muro hasta septiembre.

CNN reportó que Trump retrocedió al ser rechazado por los demócratas y por algunos republicanos.

El martes un juez federal bloqueó la orden de Trump de negar los fondos federales a las “ciudades santuario”, que son localidades donde se protege a inmigrantes irregulares.

Pero para Greg Chen, director de relaciones gubernamentales de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, en inglés) la administración Trump buscaría salidas alternas si no puede avanzar con la construcción del muro.

Según el especialista, y con base en un reporte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) filtrado este mes, hay una “confirmación de que esta administración quiere crear la máquina de deportaciones más grande de la historia” de Estados Unidos.

De acuerdo con el análisis de Chen, el presidente quiere “conseguir millones de dólares más para su plan de aplicación de la ley al interior del país”, otra alternativa si no consigue el muro.

El Gobierno también pretende gastar más en deportaciones y detención de inmigrantes. Según el reporte filtrado, Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) ya tendría 33,000 camas extra para centros de detención y contrataría a 1,000 agentes más.

Chen también reflexionó que se comenzará a procesar a los inmigrantes en la frontera. “Estamos hablando de procesar a la gente fuera de Estados Unidos”, exclamó. “Esto incluiría que la gente que intente entrar por la frontera va a ser forzada a regresar. Esto provocaría que los inmigrantes que buscan asilo no tendrían una audiencia justa”, dijo.

Otra política contemplada sería programar audiencias por videoconferencias, lo que haría, dijo Chen, “extremadamente difícil presentar su caso de asilo frente a un juez a través de una cámara”.

“Estamos profundamente preocupados de que esto pueda resultar en atentados a la vida de las personas que buscan refugio. Los republicanos y los demócratas han criticado estos planes, especialmente el muro, que es un malgasto del dinero de los contribuyentes”, condenó el experto.

Mary Small, directora de políticas de la Red de Vigilancia de Centros de Detención (DWN, en inglés), una coalición de organizaciones que trabajan para exponer los abusos que se cometen en estas cárceles para inmigrantes, asevera: “En lugar de tomar pasos para resolver el problema, la agenda de la presidencia es apresurarse en la dirección contraria”.

“Esta administración está concentrada en hacer crecer los centros de detención de forma masiva”, señaló Small.

Tom Jawetz, vicepresidente de Inmigración en el Centro para el Progreso de América (CAP, en inglés) acotó que hay dos logros que Trump ha conseguido desde el 20 de enero: “Primero, ha logrado propagar el temor y el caos en las comunidades inmigrantes, rompiendo familias y destruyendo la seguridad pública. Segundo, ha logrado extender la oposición popular ante sus ataques contra los inmigrantes”.

Según los analistas, hay reportes de comunidades de inmigrantes “aterrorizadas” por las nuevas políticas migratorias, además de arrestos de inmigrantes que no tienen un récord criminal. Además, las denuncias por violencia doméstica han bajado porque la gente tiene miedo y no confía en las autoridades locales, que bajo las nuevas leyes -287 (g)- podrían llamar a Inmigración. “Estos son solo unos ejemplos de cómo nuestra nueva administración supone ‘Hacer a América grande de Nuevo’”, señaló Kelly.

 

Tags:

Lee también

Comentarios