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Cárceles para inmigrantes del Occidente de Nueva York sin traductores que hablen español

Entre los inmigrantes que están detenidos hay salvadoreños. La mayoría fueron arrestados en Texas y luego trasladados hasta facilidades a miles de kilómetros de distancia de donde ingresaron al país, en zonas donde no tienen familiares.

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Barrera. La falta de traductores en los centros de detención para migrantes obstaculiza que puedan recibir asistencia legal necesaria.

Barrera. La falta de traductores en los centros de detención para migrantes obstaculiza que puedan recibir asistencia legal necesaria.

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La falta de traductores que hablen español está haciendo más complicado el proceso legal que enfrentan inmigrantes indocumentados de Centroamérica que han sido trasladados, desde la frontera sur de Estados Unidos, a centros de inmigración a la zona conocida como Western New York (Occidente de Nueva York).

Entre los detenidos en las facilidades de las ciudades de Batavia, Albany y Buffalo hay varios salvadoreños que llevan ya meses aguardando por procesos que se extienden debido a que no tienen ninguna conexión ni familiares en la zona y porque tampoco hablan inglés.

"Son alrededor de 200 personas, entre ellas hay salvadoreños que están detenidos por casos de migración. Hemos estado apoyando y buscando traductores, ahorita eso es lo que más se necesita, porque la mayoría de estos inmigrantes no hablan nada de inglés", dijo Óscar Huezo, voluntario salvadoreño de la iglesia Trinity Church de la ciudad de Buffalo.

Los inmigrantes detenidos fueron arrestados en la fronteras de Texas. Algunos de ellos son padres que fueron separados de sus hijos en junio pasado por la política "tolerancia cero" y según información de los voluntarios de organizaciones civiles, hay por lo menos 11 salvadoreños entre los encarcelados.

"A estas facilidades llegaron desde la frontera sur padres que fueron separados de sus hijos. Estas personas no sabían ni siquiera dónde estaban, o que estaban a miles de millas lejos de donde ingresaron al país y la mayoría de ellos no tiene ningún vínculo con el estado de Nueva York", dijo Meghan Maloney, de la organización Justice for Migrant Families de Buffalo.

Aunque hay voluntarios agrupados en la organización trabajando, los grupos de apoyo no son suficientes para asistir a los inmigrantes. Según Maloney, otro de los graves problemas que enfrentan las personas detenidas en los centros de inmigración es la falta de asesorías legales, ya que en la zona hay pocos abogados que hablan español.

"Cuando empezamos en las labores de apoyo nos dimos cuenta de que muchas de estas personas detenidas no habían pasado ni por la entrevista del miedo creíble, para optar a procesos de asilo. Tampoco habían tenido ninguna asesoría legal por el problema del idioma", agregó Maloney.

De acuerdo con los voluntarios y las organizaciones civiles, en los últimos meses ha incrementado el número de centroamericanos y salvadoreños que son trasladados a los centros de detención de migración, instalados en cárceles de los condados de las ciudades del Occidente del estado neoyorquino. Esto se ha reflejado en la necesidad de que en la zona haya abogados y voluntarios que hablen español o que colaboren con tareas para ubicar a las familias de los inmigrantes.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés) tiene convenio con las cárceles del Sheriff de muchos condados de varios estados del país, incluidos los del Occidente de Nueva York y además con prisiones estatales para albergar a inmigrantes indocumentados que son arrestados en las fronteras o que aguardan por procesos migratorios.

Los inmigrantes están en las mismas cárceles donde son llevados los prisioneros federales y los detenidos por las autoridades locales de cada condado. Algunos sheriff de Western New York permitieron el acceso a abogados y voluntarios, pero en otras localidades los encargados de las prisiones dificultan este mismo acceso.

Imponen altas fianzas

Los voluntarios y organizaciones además denuncian que no solo el idioma representa un obstáculo o una complicación en los procesos para los inmigrantes, sino también el hecho que algunos jueces de esta zona "son difíciles". Las ciudades del Occidente del estado de Nueva York tienen fama entre sus residentes de ser sitios donde hay más racismo.

"Hay algunos jueces que son difíciles y que no escuchan los casos. Algunos no dan fianzas y otros imponen fianzas de entre $10 y $25,000. Muchos de los inmigrantes no tienen familiares cerca y tampoco tienen ese dinero y optan mejor por firmar su deportación", dice Huezo.

Otros casos se complican porque les negaron la oportunidad de tener fianza y deben enfrentar, desde la detención, sus procesos. También debido a que las visitas son restringidas es más difícil que las organizaciones o los voluntarios tengan acceso a citas con los detenidos para darles apoyo.

"Para que podamos asistir a una persona detenida, hay que pasar por un proceso. Primero la persona debe hacer la solicitud e incluir en la lista de las visitas a los que van a ayudarle en su caso y por la dificultad del idioma esto se hace más complicado a veces", agrega Huezo.

Entre los salvadoreños detenidos en la facilidad de Batavia hay una connacional a la que le fue negada la fianza. Según explicó Maloney, la salvadoreña pasó la entrevista del miedo creíble para el proceso de asilo; sin embargo, y debido a razones que aún no están claras, el juez de inmigración que vio su caso no le dio la oportunidad de pagar por su libertad.

Poco apoyo consular

La tarea de apoyo a los inmigrantes no solo es difícil para las organizaciones civiles. El consulado de El Salvador con sede en Manhattan, al que le corresponde la zona del Western New York, también tiene sus limitantes para cumplir con la atención que necesitan los salvadoreños en situaciones de detención.

Según el cónsul Vicente Chinchilla, la atención a los compatriotas puede ser compleja, ya que esta sede consular tiene en su jurisdicción siete centros de detención en diferentes ciudades de Nueva York y Pensilvania. Las ubicaciones geográficas y las grandes distancias entre cada ciudad en Estados Unidos complican aún más la situación.

"En efecto el trabajo para nosotros se complica muchas veces. Casi todos los procesos cuando son en ciudades afuera del área metropolitana de Nueva York se hacen por teléfono y el trabajo también puede variar de acuerdo con el movimiento de casos o de detenciones que haya", explica el funcionario.

El cónsul asegura que además cada proceso puede ser diferente y puede variar según los cargos judiciales que un salvadoreño tenga en su contra.

El consulado espera a que las autoridades estadounidenses envíen la información sobre los salvadoreños detenidos y una vez se logra hacer contacto con la persona, la sede diplomática primero se interesa por saber si esta tiene asistencia legal.

En casos en los que los cargos en contra de los compatriotas son de tipo federal, el consulado pierde su jurisdicción y únicamente puede pedir información para saber si la persona detenida tiene abogado o para cerciorarse que se hayan respetado sus derechos durante la detención.

"Por la misma naturaleza de los casos hay información a la que se tiene acceso y hay otra a la que no podemos tener acceso. En algunos casos los salvadoreños que están detenidos por casos de migración fueron arrestados por otras faltas a la ley federal y local y luego han enfrentado los procesos migratorios", agregó el cónsul salvadoreño.

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